Bolsonaro alerta sobre falsos datos de deforestación para perjudicar a Brasil

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, alertó este jueves sobre la divulgación de falsos datos sobre la deforestación de la Amazonía, al parecer de mala fe por funcionarios públicos con intereses políticos, con la intención de perjudicar tanto Brasil como su Gobierno.

“Una noticia de esas provoca un daño muy grande para Brasil. Parece que no fue culpa de la prensa sino de alguien dentro del INPE (Instituto Nacional de Investigación Espacial, órgano que mide la deforestación de la Amazonía)”, aseguró el líder ultraderechista.

De acuerdo con el gobernante, “Parece que divulgaron esos datos de mala fe para perjudicar el Gobierno y desgastar la imagen de Brasil”.

La alerta fue hecha en una rueda de prensa en la que el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, divulgó un estudio según el cual las últimas informaciones sobre deforestación en la Amazonía anunciadas por el INPE contienen graves errores de medición por incluir áreas que ya habían sido devastadas meses atrás o áreas que fueron contabilizadas dos veces por superposición de imágenes.

Según el INPE, la devastación de la mayor selva tropical del mundo aumentó en un 88,4 % en junio, impulsada, de acuerdo con organizaciones ecologistas internacionales, por una política ambiental de Bolsonaro poco preocupada con su conservación.

La rueda de prensa fue convocada tras la publicación de un informe en que la revista británica The Economist cita datos del INPE según las cuales el aumento de la deforestación de la Amazonía llegó al 212 % en julio y defiende un boicot a productos brasileños.

“No podemos ser irresponsables con la información que divulgamos. No quiero prejuzgar a nadie pero es muy extraño lo ocurrido. Tenemos que adoptar una posición drástica porque el daño de esos datos fue enorme”, afirmó el jefe de Estado al ser interrogado sobre si destituirá al presidente del INPE o a algún dirigente del organismo.

“No quiero especular sobre posibles vinculaciones (políticas), pero es muy extraño que eso haya ocurrido justo en el momento en que la economía de Brasil da señales claras de mejoría. La persona que pasó esa información al menos dudosa tiene que ser responsabilizada porque en Brasil ya no hay espacio para hacer política defendiendo intereses partidarios”, agregó.

En una referencia al socialista Partido de los Trabajadores (PT), que gobernó Brasil por trece años, el mandatario advirtió que hay grupos políticos que quieren volver al poder en 2023 desgastando al Gobierno y la imagen del país.

“No es esa la forma de hacer política porque el precio será pagado por todos”, agregó al insistir en que la desinformación aumentó cuando comenzaron a surgir indicadores positivos de la economía brasileña y anuncios de inversión extranjera.

Bolsonaro agregó que también hay intereses escondidos detrás de la desinformación sobre la deforestación por parte de países que no quieren competir con los productores de alimentos de Brasil.

“Hay una guerra económica en juego. Hay países que tienen una economía parecida a la nuestra. Y esa guerra existe. Son billones lo que está en juego y vamos a sufrir todo tipo de ataque porque nuestro potencial para producir alimentos es enorme”, dijo.

“En el exterior la fama de Brasil y la mía son pésimas por los rótulos que me colocaron. Esos rótulos tienen que ser combatidos con la verdad”, agregó el líder ultraderechista, al que se acusa de racista, homofóbico y machista por sus declaraciones polémicas.

Según el presidente, si todos los datos sobre deforestación divulgados fuesen ciertos, ya no quedaría nada de selva en la Amazonía, y por eso le pidió a su Ministerio de Relaciones Exteriores que combata esa desinformación en el exterior.

El Gobierno francés, por ejemplo, condicionó la aprobación del acuerdo de libre comercio suscrito por el Mercosur y la Unión Europea (UE) a que Brasil cumpla normas ambientales.

“No queremos ocultar ni dejar de divulgar absolutamente nada, pero, en mi opinión, no hubo la responsabilidad necesaria al divulgar datos que causaron un estrago enorme fuera del país”, aseveró.

Para el ministro de Medio Ambiente, los investigadores del propio INPE revisaron los datos de la deforestación en junio a partir de un análisis de las 500 mayores áreas de entre las 3.250 que generaron alertas por pérdida de vegetación y descubrieron que en 265 la devastación ocurrió el año pasado pero, extrañamente, fue contabilizada en junio.

“La afirmación de que en junio creció un 88 % no es verdadera y tan sólo buscaba generar sensacionalismo. No queremos negar números ni justificar cosas que fueron hechas de forma ilegal, pero sí queremos que haya responsabilidad en la divulgación de las informaciones”, afirmó Salles.

El ministro agregó que, para mejorar los métodos de medición del INPE, el Ministerio lanzará en breve una licitación para contratar otras imágenes de satélite da mayor resolución que permitan detectar y medir la deforestación en tiempo real. E