29.3 C
Santo Domingo
viernes, mayo 7, 2021

¿Cómo reaccionan los mercados frente a un país del que se dice está quebrado?

Al gobierno le cuestionan que hable de quiebra al citar este país, que por años, antes de la pandemia brilló por su economía.
Advierten al Gobierno tener cautela con las opiniones que emite, para evitar pérdida de confianza frente a inversores

El Gobierno dominicano ha dicho, a través de varios funcionarios, incluido el Presidente Luis Abinader, que encontró un país quebrado al asumir las riendas de Estado.

Cuando se habla de que un país está quebrado, significa que no está en capacidad de honrar sus compromisos de deudas, ni de cubrir sus gastos. Equivale a decir que está en bancarrota cuando suspende los pagos de sus deudas, tanto con acreedores públicos como privados, y no tiene forma de convencer a nadie más para que le preste o le fíe.

Frente a una nación que se dice está en quiebra, puede ocurrir, adicionalmente, que los inversionistas extranjeros pierdan la confianza en ella, los precios de las acciones se desplomen y la moneda local pierda su valor. Hay casos para citar.

En Venezuela, por ejemplo, hace seis años (en 2014), un dólar equivalía a 100 bolívares. Dos años luego (a inicios de noviembre del 2016), ese mismo dólar equivalía a 1,567 bolívares y un mes después, en diciembre, equivalía a 3.480 bolívares, de acuerdo con una publicación de la fecha de la página DolarToday.com, que monitorea la tasa no oficial en el país. El movimiento se atribuyó a una falta de confianza y al hecho de que la nación atravesaba y atraviesa por malos momentos.

“La primera salida, y la más común, para un país que está quebrado es negociar con los acreedores por medio de acuerdos para refinanciar la deuda y pedir más plazo para pagar. Cuando se refinancian las deudas, el valor de los bonos originales se reduce y eso implica también un costo para los acreedores, que en muchos casos no recuperan todo el dinero prestado. La segunda salida es declararse insolvente y negarse a pagar. Eso ocurrió, por ejemplo, en el caso de Argentina en el 2001 o Grecia en el 2012”, de acuerdo con una publicación realizada por CNN. Según el trabajo publicado, de la firma de Laila Abu Shihab (3 de marzo de 2017), “históricamente, detrás de la quiebra de una nación ha habido dos motivos fundamentales: que acaba de salir de una guerra (caso de Alemania en 1923 y luego otra vez en 1945) o una muy mala gestión financiera por parte de uno o varios gobiernos consecutivos”.

“Otra medida que se puede tomar, paralela con la primera, es que los bancos centrales busquen atraer nuevos inversionistas extranjeros elevando las tasas de interés de los bonos de deuda del país. El Banco Central de Islandia lo hizo cuando ese país se declaró insolvente en el 2008 (las tasas de interés crecieron hasta el 18%)”, sostiene el citado escrito.

El sábado 3 de octubre, el presidente Luis Abinader dijo que recibió un país totalmente quebrado y que su gobierno tuvo que elaborar un presupuesto en medio de una crisis sin precedentes como la pandemia del coronavirus. Según el jefe de Estado, la actual gestión ha encontrado “un país con muchísimas situaciones” que se darán a conocer luego”.

El mandatario dijo que revelarán las condiciones en que recibieron cada uno de los ministerios del país, y también lo harán de manera general con el Gobierno en su conjunto, para explicar la situación fiscal en la que asumieron la administración del Estado. “En un año con la pandemia y el próximo año un presupuesto de crisis… Hemos recibido un país totalmente quebrado, con muchísimas situaciones que se darán a conocer en cada ministerio y en general (…) expuso el mandatario en rueda de prensa.

Ayer, el ex director general de Presupuesto, Luis Reyes Santos, le dijo al Programa Despierta con CDN, del canal 37, que decir que el país está quebrado es un desconocimiento de las autoridades y las invitó a ser “cautas con esas cosas”. “La manifestación de una autoridad en el país tiene repercusiones en los mercados, que inmediatamente reaccionan”, advirtió.

“Deben ser muy cuidadosos, porque el país tendría que volver a los mercados a financiar los 3,000 millones que están contemplados en el actual proyecto de Presupuesto. Cómo vamos a arreglar la narrativa de una economía que ha sido gestionada de manera apropiada, reconocida por todos los organismos internacionales y ahora se dice que está quebrado el país”, advirtió.

Reyes Santos asegura que “si hay una cosa que la gente reconocía de la anterior administración de gobierno era la buena gestión de la parte fiscal”. ¿Cómo vamos a arreglar la narrativa de una economía que ha sido manejada de manera apropiada con un país que está quebrado. Cómo vamos a reconciliar esas cosas? volvió a repetir en la entrevista.

Dijo que el momento requiere que la ciudadanía le dé un voto de confianza a las actuales autoridades de Gobierno, “pero éstas también tienen que dar lo mejor de sí, para que estas cosas que están generando mucho ruido no sigan entorpeciendo la labor del Gobierno”, expuso.

Cayeron en bancarrota

En la historia se conocen casos diversos de naciones declaradas en bancarrota. Alemania fue una de ellas y lo ha hecho dos veces –en 1923 y 1945- y en ambos casos ocurrió luego de finalizada una guerra. Islandia se declaró quebrada en 2008 y Grecia hizo lo propio en 2012. Rusia lo había hecho antes (1998). Mientras, Argentina se declaró en bancarrota en 2001 y de nuevo 13 años después, en 2014.

Si una nación dice que está quebrada, aunque en la práctica no lo esté, además de arriesgarse a perder la confianza de los inversores y de los mercados y a que nadie le fíe, podría arriesgar a que se afecte a sus ciudadanos.

- Publicidad -

Más popular