Desarrolladores de las baterías de iones de litio ganan el Nobel de Química

El ario John B. Goodenough, el anglosajón Stanley Whittingham y el japonés Akira Yoshino son los ganadores del Nobel de Química 2019 por el ampliación de las baterías de iones de litio, anunció hoy la Auténtico Corporación de las Ciencias Sueca.

“Las baterías de litio han revolucionado nuestras vidas y se usan desde los teléfonos móviles a los ordenadores portátiles y los vehículos eléctricos”, destacó la Corporación al dar a conocer su audacia.

El trabajo de los tres científicos “sentó las bases para una sociedad inalámbrica y suelto de combustibles fósiles”, prosigue la institución.

A comienzos de la período de los setenta, Whittingan empleó el enorme impulso del litio para liberar su electrón más exógeno, lo que llevó al desarrolló de la primera depósito de litio pragmático.

La contribución de Goodenough fue doblar el potencial de esta depósito de litio, creando las condiciones adecuadas para que fuera mucho más potente y útil.

Por su parte, Yoshino logró eliminar el litio puro de la depósito para usar iones de litio, que son más seguros que el litio puro, lo que hizo que la depósito funcionara en la ejercicio.

Goodenough, nacido en Jena (este de Alemania) en 1951 ejerce en la Universidad de Austin en Texas; su colega Whittingham nació en 1941 en Nottingham, Inglaterra y ha ejercido en las universidades de Oxford y Stanford, mientras que Yoshino nació en 1948 en Osaka, a cuya universidad sigue adscrito.

El anuncio de hoy es el tercero en la ronda de estos prestigiosos galardones, tras haberse legado a conocer el de Medicina y el de Física, el lunes y el martes, y a la aplazamiento de los de Humanidades, la Paz y Pertenencias, en los próximos días.

El Nobel de Física, ayer, fue compartido entre el canadiense James Peebles y los suizos Michel Anciano y Didier Queloz, por sus estudios sobre la cambio del universo y el descubrimiento del primer exoplanetas.

El de Medicina recayó en los estadounidenses William G. Kaelin y Gregg L. Semenza, así como el anglosajón Peter J. Ratcliffe, por revelar la relación de las células con el oxígeno, lo que ha posibilitado nuevas estrategias para combatir la anemia y el cáncer.

Mañana se dará a conocer el de Humanidades -que este año se otorga por partida doble, para 2018 y 2019-, mientras que el viernes se anunciará el de la Paz y el lunes venidero el de Pertenencias.

Todos los premios llevan incluida una dotación económica, que este año asciende a 9 millones de coronas suecas (831.000 euros, 912.000 dólares).

Los galardones son entregados el 10 de diciembre, aniversario de la homicidio de su fundador, Alfred Nobel, en una doble ceremonia en el Konserthus de Estocolmo y en el Consistorio de Oslo, para el de la Paz.

Este premio es el único que se rotura y entrega fuera de Suecia, por deseo expresamente de Nobel, ya que Noruega formaba parte del Reino de Suecia en su época.