Detienen un memoria clínico ilegal en enfermos de alzheimer y párkinson

Las autoridades sanitarias francesas detuvieron un memoria clínico no facultado llevado a lado en unos 350 pacientes, sobre todo enfermos de alzheimer y párkinson, por un polémico doctor que asegura estar inspirado por dios y que es conocido por su competición a las vacunas.

La Agencia Franquista de Vigilancia del Medicamento (ANSM, por su siglas en francés) alertó de posibles “riesgos para la vitalidad” entre los pacientes que se sometieron a este tratamiento a pulvínulo de parches cutáneos en los que los doctores incluyeron una molécula “cuya calidad, posesiones y tolerancia no son conocidos”.

El memoria clínico fue encabezado por el doctor Jean-Bernard Fourtillan, un controvertido médico que, en su página web, asegura que su conocimiento le fue “revelado” como “hombre de fe que ama y audición a Todopoderoso”.

La ANSM le instó a detener el memoria clínico y a alertar a todos los pacientes, al tiempo que puso el caso en conocimiento de la honradez por esas “prácticas ilegales”, indicó en un comunicado.

Incluso recomendó a los pacientes presentarse a su médico de tribu y someterse a un chequeo completo para determinar posibles posesiones secundarios.

Fourtillan aplicó a los candidatos, enfermos de alzheimer, párkinson y otras patologías neurológicas, parches cutáneos a pulvínulo de un derivado de la melatonina.

Los responsables procedían a extraer parentesco a los pacientes en una convento cerca de Poitiers, al sur de París, desde la cual eran enviados a un laboratorio, que fue objeto de una inspección de la ANSM, que descubrió así de la existencia del memoria clínico.

Según la televisión BFM, algunos de los pacientes estaban internos en esa convento, mientras otros pasaban allí un anoche ayer de que se les extrajera la parentesco a la mañana futuro.

La ministra de Sanidad, Agnès Buzyn, calificó de “escándalo total” el “memoria salvaje” desarrollado “fuera de todo situación ético” y en condiciones “inadmisibles”.

En declaraciones a BFM indicó que los autores de esta praxis ocultaron los pacientes a los médicos y denunció a quienes se aprovechan de la fragilidad de enfermos graves para proponerles “tratamientos milagrosos”.

Buzyn no dio más detalles sobre “la investigación en curso” y aseguró que la prioridad de su área pasa ahora por ocuparse de los pacientes afectados.