El corazón del coche eléctrico, campeón del Nobel de Química 2019

Este miércoles 9 de octubre hemos conocido a los nuevos ganadores del Premio Nobel de Química 2019. El galardón ha sido otorgado a John B. Goodenough, M. Stanley Whittingham y Akira Yoshino por el progreso de las baterías de iones de litio. Estas baterías se usan en los coches eléctricos y, igualmente, en nuestros aparatos digitales como el móvil o las tabletas. El anuncio ha sido realizado por Göran K. Hansson, secretario común de la Efectivo Agrupación de Ciencias de Suecia.

El premio en metálico será dividido en tres partes iguales, una para cada campeón. En total, este galardón va acompañado de nueve millones de coronas suecas o, lo que es lo mismo, 828.165 euros al cambio presente.

La grupo de iones de litio cambió el mundo en el que vivimos con su venida y está presente tanto en nuestros teléfonos móviles como en los vehículos eléctricos, como ya sabemos, pero igualmente en los portátiles. Las usamos para todo gracias a su potencia, encima de que son recargables. Además gracias a ella la sociedad puede liberarse un poco más de los combustibles de origen fósil ya que es capaz de acumular energías solar y eólica.

Las baterias de iones de litio llegaron durante la término de 1970, cuando comenzó la crisis del petróleo y se comenzó a ver que necesitábamos desarrollar tecnologías libres de combustibles fósiles. Ahí entró Stanley Whittingham, quien investigó sobre superconductores y descubrió “un material extremadamente rico en energía”, tal y como cuentan desde la Efectivo Agrupación de las Ciencias de Suecia. Usó este material “para crear un cátodo progresista en una grupo de litio”, añaden. “Esto fue hecho de disulfuro de titanio que, a nivel molecular, tiene espacios que pueden mantener, intercalar, iones de litio”. Por su parte, el ánodo de esta grupo se hizo parcialmente de litio metálico, que tiene un cachas impulso para liberar electrones. Aunque la grupo producía hasta dos voltios, no fue viable porque era demasiado explosiva. Sin secuestro, su idea nos acercó un poco más a la creación de la grupo final.

Por su parte, otro de los galardonados con el Nobel de Química este año Goodenough “predijo que el cátodo tendría un potencial aún maduro si se hiciera usando un óxido metálico en circunscripción de un sulfuro metálico”, aclaran desde la entidad. “Posteriormente de una búsqueda sistemática, en 1980 demostró que el óxido de cobalto con iones de litio intercalados puede producir hasta cuatro voltios. Este fue un avance importante y llevaría a los investigadores a producir baterías mucho más potentes.

Usando el cátodo de Goodenough como saco, “Akira Yoshino creó la primera grupo de iones de litio comercialmente viable en 1985”, explican desde la entidad de ciencias. No usó litio reactivo en el ánodo sino que utilizó coque de petróleo, un material de carbono que, como el óxido de cobalto del cátodo, puede intercalar iones de litio. Esto dio como resultado una grupo muy ligera a la par que resistente que podía cargarse muchas veces antiguamente de que comenzara a deteriorarse por su uso.