Hallan los restos de un loro gigante cuyo tamaño era similar al de un niño

En la actualidad existen alrededor de 350 especies de loros en todo el mundo, y el más grande es el Kakapo, el cual puede medir hasta 23 pulgadas y pesar nueve libras.

Sin embargo, su tamaño no se compara con un loro extinto conocido como Heracles inexpectatus, cuyos restos fueron hallados recientemente cerca de St. Bathans, en el centro de Otago, Nueva Zelanda.

Trevor Worthy, investigador de la Universidad Flinders y uno de los encargados del descubrimiento, señaló que esta ave habría pesado aproximadamente 15 libras y medía alrededor de tres pies de alto.

“Hemos estado excavando estos depósitos fósiles durante 20 años, y cada año revela nuevas aves y otros animales. Si bien esta es una de las aves más espectaculares que hemos encontrado, sin duda aún hay muchas más especies inesperadas por descubrir en este depósito tan interesante”, añadió Worthy en un artículo publicado en Biology Letters.

Esta especie vivía, hace unos 19 millones de años, en un bosque subtropical donde había muchas especies de laureles y palmeras.

“Sin duda, estos árboles proporcionaron una rica cosecha de frutos que sirvió a la dieta de Heracles y de otros loros y palomas con los que vivía”, explicó Suzanne Hand, otra de las autoras.
Esta nueva especie se considera ahora el loro más grande del mundo, y una característica que despierta curiosidad en la sociedad paleontóloga es el impresionante pico que poseía.

Se estima que, con la enormidad de su pico, podría romper cualquier cosa que quisiera, incluso se piensa que dentro de su línea alimenticia podrían existir otros loros y se podría esperar que se alimentara de animales que se posicionan más arriba en la cadena alimentaria.

Las especies de aves gigantes ahora extintas se han asociado con islas en el pasado, como el dodo, una paloma gigante encontrada en Fiji, la cigüeña gigante de Flores y los patos gigantes de Hawai.
El depósito fósil de St. Bathans también contiene los restos de murciélagos, tortugas, antepasados de cocodrilos, mamíferos y más de 40 especies de aves.

La fauna de St Bathans proporciona la única visión de las aves terrestres y otros animales que vivieron en Nueva Zelandia desde que los dinosaurios vagaron por la tierra hace más de 66 millones de años”, dijo Paul Scofield, otro de los autores del estudio y curador principal en el Museo Canterbury en Christchurch, Nueva Zelanda.

“Este era un lugar muy diferente con una fauna muy diferente a la que sobrevivió en los últimos tiempos”, concluyó.