Manifestación para que Israel no deporte a las madres filipinas

Más de 1.500 personas se manifestaron hoy en Tel Aviv para pedir a las autoridades israelíes que detengan la deportación de un centenar de empleadas inmigrantes filipinas, y a sus hijos, que perdieron su visado de trabajo al quedarse embarazadas.

Los carteles con fotografías de una mujer filipina y su hijo arrestados hoy por la Policía israelí – cuando comienza el proceso de deportación – destacaban en la protesta en la que proclamaron que “el ser humano es un ser humano; no importa de qué color sea”.

La mayoría de los participantes eran israelíes pero asistió un número destacado de filipinos, aunque muchos no asistieron por miedo a los arrestos, dijeron participantes a Efe en la explanada frente al Museo de Tel Aviv.

“Estamos aquí para decir que nuestra tradición judía da la bienvenida a los extranjeros y defiende la protección de los niños”, argumentó a Efe la rabina Noa Sattah del movimiento reformista, del centro de Acción Religiosa de Israel.

La Iglesia Católica en Tierra Santa pidió esta semana a Israel que reconsidere estas deportaciones y la política por la que las trabajadoras inmigrantes, la mayoría empleadas del hogar, pierden su puesto y visado de trabajo si se quedan embarazadas.

Para el Estado israelí estas ciudadanas extranjeras han estado “viviendo en Israel durante mucho tiempo en violación de la ley y sin estatus”, ya que sus visados no fueron renovados.

“Estamos aquí por los chicos que han nacido en Israel, por favor no les deporten, por el derecho de los niños”, declaró Romela a Efe, que vive desde hace 15 años en Israel y puede ser deportada.

Aunque la mayoría provienen de Filipinas, hay también familias de otros países de Asia, Europa del Este y latinoamericanas, principalmente de Colombia.