Niña es la víctima 11 del dengue en Nicaragua, que avisa medidas con Honduras

Una niña de 9 años se convirtió en la undécima víctima mortal del dengue en Nicaragua, que este miércoles anunció medidas conjuntas con Honduras para enfrentar la propagación del virus.

La niña falleció ayer en un centro hospitalario de Managua, dos días después de tener convulsiones y tras sufrir un paro cardíaco, informó este miércoles la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, a través de medios del Gobierno.

El dengue cobró su más reciente víctima mientras las autoridades sanitarias de Nicaragua y Honduras acordaban trabajar en conjunto para reducir los casos confirmados en ambos países, dos de los tres con mayor incidencia en América, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Nicaragua y Honduras acordaron “intercambiar expertos técnicos, acciones de lucha antiepidémica a través de los puestos fronterizos, e intercambio de mensajes de comunicación dirigidos a la población en la lucha contra las epidemias”, detalló la también primera dama nicaragüense.

De la misma manera los dos países decidieron trabajar “en conjunto para adquirir insumos” ante el Comisca (Consejo de Ministros de la Salud de Centroamérica), y reunirse en Honduras en octubre próximo, para valorar y actualizar las acciones binacionales, según la fuente.

Tanto Nicaragua como Honduras permanecen bajo alerta epidemiológica, a causa la alta incidencia del dengue.

El Gobierno de Nicaragua ha reportado en 2019 la muerte de 11 personas por el dengue, que ha contagiado a 67.381 personas.

En el caso de Honduras, las autoridades reportan 49 decesos y 49.322 casos confirmados.

El último informe de la OPS ubica a Nicaragua como el país con mayor incidencia de dengue en el continente americano, con 736,47 casos por cada 100.000 habitantes, y a Honduras en la tercera posición, con 462,39, detrás de los 645,58 reportados en Brasil.

Entre el 1 de enero pasado y el 9 de agosto, la OPS registró más de 2 millones de personas contagiadas con dengue en América, con una incidencia de 207,9 casos por cada 100.000 habitantes, y 723 muertos.