Presidente de Perú: “quien pida mi destitución se quedará a medio camino”

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, afirmó que si “alguien” pide su vacancia (destitución) por el Congreso “se va a quedar a medio camino”, al referirse a las duras críticas que ha recibido por la suspensión de la licencia de construcción otorgada al proyecto minero de cobre Tía María.”Si alguien pretende una vacancia por fomentar el diálogo y la concertación seguramente se va a quedar a medio camino”, declaró Vizcarra este martes a periodistas.

El congresista Mauricio Mulder, del Partido Aprista Peruano, anunció el lunes en la emisora RPP Noticias que planteará a su bancada y al plenario partidario la presentación de una “moción de vacancia” contra el mandatario.

Según Mulder, un audio de las conversaciones que sostuvo Vizcarra con las autoridades de la región Arequipa que se oponen a Tía María, un proyecto de Southern Perú, filial del Grupo México, confirma “que el presidente de la República ya viene siendo un escollo, un problema para el desarrollo del país”.

“Por eso es que he planteado en mi bancada que debatamos la necesidad de presentar una moción de vacancia”, agregó el legislador, quien también dijo que un proyecto presentado por el Ejecutivo para adelantar las elecciones generales para el próximo año “será archivado” por el Congreso.

En el audio publicado por medios locales Vizcarra explica a las autoridades de Arequipa que era necesario que plantearan las presuntas irregularidades y siguieran el procedimiento legal si deseaban que se revirtiera la licencia de construcción de Tía María.

Tras ese encuentro, sostenido a fines de julio, el Gobierno anunció el 9 de agosto pasado la suspensión de la licencia otorgada al proyecto minero mientras se resuelven los recursos legales presentados por las autoridades de Arequipa.

La decisión se anunció 25 días después de que la población del Valle de Tambo iniciara una paralización indefinida en rechazo al proyecto, a la que se sumaron luego organismos de toda Arequipa.

Vizcarra recordó este martes que la posición del Valle del Tambo “no es un problema social de ahora, de este Gobierno” y que ya “en 2011 también generó un problema social y el problema no se resolvió, se mantuvo latente a costa de la pérdida de tres vidas humanas”.

El gobernante también dijo que durante el segundo Gobierno del fallecido Alan García (2006-2011), a cuyo partido pertenece Mulder, los conflictos sociales dejaron decenas de muertos en el país.

“Hay mucha gente que critica la posición de diálogo del Gobierno y nos quiere dar lecciones de cómo solucionar el problema a través de la confrontación, de la muerte”, enfatizó antes de agregar que “en 2011 tuvieron tres muertos y dos años antes hubo un problema social en (la provincia de) Bagua que costó la vida de 33 personas”.

“A este costo se quieren sacar los proyectos”, remarcó para luego decir que si el proyecto minero es finalmente aprobado “será a través del diálogo, del consenso, del respeto a la población”.

Vizcarra dijo que, por ese motivo, “cualquier esfuerzo de búsqueda de solución es en cumplimiento estricto de la ley” y que los ministros de Energía y Minas, Francisco Ísmodes, y de Economía, Carlos Oliva, irán el miércoles al Congreso para explicar “con lujo de detalles que se ha procedido cumpliendo estrictamente la ley”.

El proyecto Tía María, que requerirá de una inversión de 1.400 millones de dólares para una mina a tajo abierto, prevé producir anualmente 120.000 toneladas de cobre cuando esté en operación y se calcula que generará 1.500 millones de dólares en canon y regalías en los 20 años que tiene previsto estar operativa.

Southern Perú afirma que usará agua de mar desalinizada y construirá un ferrocarril y una vía de acceso “a distancia prudente” del valle para el transporte de sus suministros y producción.

Sin embargo, las autoridades regionales y los agricultores consideran que la mina dañará el ecosistema, los recursos hídricos y sus cultivos, por lo que solicitaron la anulación de la licencia de operación a Vizcarra, quien ha señalado que las obras no comenzarán mientras no cuenten con el respaldo de la población.