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lunes, septiembre 27, 2021

Sigue suelto hombre que cercenó una mano a un anciano de 81 años

Eremio Pérez, anciano agredido

Pese haber intentado matar a su expareja el pasado domingo y cercenarle un brazo al abuelo de ésta, Eremio Pérez Gómez, un anciano de 81 años, la Policía Nacional aún no ha apresado a Argelis Roque Medina, de 42 años, quien está prófugo.

Así lo aseguró María Esperanza Pérez, periodista de elCaribe, hija de Eremio y tía de Maura Esperanza Pérez Peguera, quien aseguró que Argelis “siempre era una constante amenaza, cada vez que veía a uno decía que lo iba a matar, porque estaba pegado y salía de una vez de la cárcel”.

Argelis Roque Medina es un hombre de unos 42 años de edad, excompañero sentimental de Maura, con quien tiene una niña de 5 años.

El pasado domingo, luego de que María Esperanza Pérez visitara a sus padres, dejó a su sobrina con ellos compartiendo en el comedor. Cuenta que su sobrina fue a un negocio en el que se encontraba Argelis, quien hablaba con sus amigos sobre un incidente que pasó en agosto y ella exhortó a que no hablara de ese tema, “que ya eso pasó”. El agresor, sin medir palabras, le dio una bofetada y la jaló por los cabellos-las cicatrices en su rostro aún lo evidencian- y esta trató de defenderse; se refugió en casa de sus abuelos, escenario que el agresor aprovechó, llegando con dos machetes.

Los vecinos aseguran que él amenazó a Mairení de muerte.
“Baja de ahí, sino te voy a picar”. Cuando el señor de 81 años se entera de la situación, preguntó a Roque qué pasaba, este, sin medir palabras, arremetió contra Eremio con intenciones de quitarle la vida.

El agresor le amputó una mano, hirió la otra- que casi la pierde-, le ocasionó dos heridas en la cabeza y otra en el costado derecho. “Le dejó la otra mano casi inútil”.

Argenis aún no ha sido detenido por las autoridades a pesar de María Esperanza Pérez agotar todos los procesos judiciales. La envían de un lugar a otro. Ha recibido informaciones de que el agresor intenta irse del país.

La crisis se agravó desde agosto

La crisis comenzó en agosto pasado, cuando un hermano del agresor tuvo un percance con la familia de María Esperanza Pérez en la que éste se involucró. Caso que llegó a la fiscalía.

La madre de Pérez rogó a un hermano de Argelis que se abstuviera de usar “hookah” en frente a la casa ya que su esposo, Eremio, acababa de rebasar la enfermedad del Covid-19, de la cual estuvo muy delicado de salud. “Ellos le cayeron a botellazo a la casa y a pedrada, yo llamé al 911, llegó la policía y se dispersó todo”, explicó Pérez, indicando que su madre les había dicho que podían seguir con la fiesta, solo que se abstuvieran del uso de la “hookah”.

Luego del incidente, ambas familias llegaron a un acuerdo de conciliación ante la fiscalía. “Nadie se iba a mirar, nadie iba a buscar problemas, ni nada”.

Sin embargo, a raíz de la situación, Argelis mantenía en zozobra al señor Eremio, amenazándolo con matarlo y desprenderle una mano, alegando que es un dirigente del Partido de la Liberación Dominicana y que cuenta con un equipo de abogados para salir de la cárcel en dos días.

María Esperanza Pérez teme por su vida y la de su familia, ya que el agresor sigue suelto.

El agresor amenazaba con matar a la familia

Cuando ocurrió el primer incidente, Argelis Roque Medina fue sometido a la fiscalía por la familia Pérez y el mismo día en que llegó del lugar empezó a consumir bebidas alcohólicas cerca de la casa de los denunciantes, diciendo improperios y amenazas. Al ver la situación, María Esperanza llamó a uno de sus hermanos para que se cuiden del agresor. “Mira a ver si ustedes vienen, ese hombre está ahí bebiendo. Mamá y yo estamos aquí solas en la casa y no sabemos lo que él sea capaz de hacer.

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