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jueves, junio 24, 2021

Trastornos mentales: un problema creciente con atención insuficiente

Unidad de Intervención en Crisis del Hospital Municipal Dr. Jacinto Ignacio Mañón ofrece servicios de internamiento.
Persiste un déficit en los servicios de salud mental; hay provincias que no cuentan con un solo psiquiatra

“Si tiene a su paciente, aproveche y tráigalo ahora que hay camas disponibles, porque esto se llena rápido. Hoy mismo se va uno”. Es la sugerencia que hace un empleado de la Unidad de Intervención en Crisis Dr. Fernández Sánchez Martínez a una mujer que acudió el pasado viernes a esta instalación del Hospital Jacinto Ignacio Mañón en busca de información sobre el proceso de internamiento de un enfermo mental que en ocasiones presenta eventos estresantes.

Con solo cinco camas disponibles, este establecimiento forma parte de las 15 Unidades de Intervención en Crisis con que cuenta el sector público para intervenir activamente en el funcionamiento psíquico de una persona durante un periodo de desequilibrio. Sin embargo, en el último año la capacidad de estos espacios ha sido reducida y en parte cedida a atender pacientes contagiados con el SARS-COV-19.

“La pandemia cambió todas las reglas de juego. Ciertos tipos de servicios que se ofrecían en los hospitales fueron descontinuados, porque las infraestructuras destinadas a los pacientes psiquiátricos fueron ocupadas con pacientes con covid. Los pacientes con covid desplazaron a los pacientes psiquiátricos de los servicios”, destaca el encargado del departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, Alejandro Uribe.

Las autoridades sanitaras no ofrecen estadísticas exactas de los internamientos registrados durante el 2020. No obstante, informan que la ansiedad junto a trastornos de sueño y depresión continúan siendo las causas más frecuentes en las consultas de salud mental en la República Dominicana.

Según datos publicados en la página web del Ministerio de Salud Pública, desde el 26 de marzo del 2020 hasta el 17 marzo, 2021, los equipos de apoyo de salud mental brindaron 10,836 consultas.
De estas intervenciones 4,839 correspondieron a la ansiedad, 2,919 al trastorno del sueño y 1,986 a depresión, estos estados anímicos impactaron más a la mujer con unas 7,326 consultas, mientras, en los hombres se contabilizaron unas 3,512 intervenciones”. En el 2019, la cantidad de pacientes ingresados en Unidades de Intervención en Crisis fue de 3,835. El mayor número de ingresos se registró en los establecimientos del Servicio Regional Metropolitano con 1,922 casos, solo el Hospital Francisco Moscoso Puello, en Santo Domingo, computó 617.

Estas estadísticas están contenidas en el reporte de “Atenciones de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud Pública 2019”. La cantidad de consultas brindadas de enero a diciembre del 2019 en ambas especialidades (psicología y psiquiatría) fue de 274,725, representando el 3.83 % del total de atenciones brindadas en los centros de salud públicos del nivel complementario que para ese periodo reportaron 7,168,680.

Las de psiquiatría llegaron a 83,214, un 30.3 % del total de consultas de salud mental en el nivel complementario. De acuerdo con el reporte del SNS, en el año anterior a la pandemia la cantidad de establecimientos del nivel complementario que ofrecieron servicios de psicología fueron 112, el 60.9 % del total de centros de salud y los que ofrecieron atenciones de psiquiatría fueron 66, el 35.9 % del total de recintos hospitalarios.

De las 15 Unidades de Atención en Crisis distribuidas en el territorio nacional, 6 están siendo utilizadas para atender pacientes de covid o fueron destinadas a otra especialidad de la salud, conforme a la información ofrecida por la directora de Salud Mental del SNS, Francis Báez.

Profesionales de la salud describen estos espacios como una especie de entrada al sistema de atención de salud mental en pacientes con trastornos severos para su intervención y posterior referimiento a centros comunitarios y de rehabilitación psicosocial, contemplados en la Red Nacional de Salud Mental.

20 % de la población dominicana sufre trastornos mentales
Estos espacios se crean mediante la resolución a No. 000019-16, en el 2016, año en que la República Dominicana da sus primeros pasos para desarraigar el concepto “manicomio” y reestructurar el modelo de atención a la salud mental en el país, con la creación del Centro de Rehabilitación de Psicosocial Padre Billini, conocido popularmente como el 28.

Menos del 1 % del presupuesto salud

Pero los esfuerzos se han quedado rezagados ante la carga que representan los trastornos mentales. Con la creación del Plan Nacional de Salud Mental 2019-2022, se buscaba fortalecer las acciones para cambiar los datos de las estimaciones del 2014 sobre la prevalencia de las enfermedades mentales que evidencian que aproximadamente un 20 % de la población dominicana estaba sufriendo de trastornos mentales, encabezando la lista la ansiedad y la depresión.

En el documento se plantea como un problema esencial la insuficiencia de recursos humanos y financieros dedicados a la salud mental y su inequitativa distribución para satisfacer la necesidad de prevención y atención a las personas afectadas. Los indicadores del referido plan precisan que el porcentaje del gasto público de salud destinado a la salud mental tiene una línea base de 0.73 % y la meta es elevarlo a un 5 %.

Especialistas concentrados en las grandes ciudades

Asimismo, resalta que la disponibilidad de trabajadores de la salud mental competentes y su distribución equitativa es fundamental para la expansión de los servicios. La tasa por cada 100.000 habitantes es de: 1.08 psiquiatras y 3.9 psicólogos. El objetivo es aumentar la tasa de psiquiatras a 2.02.

Conforme a la data que manejan especialistas y autoridades sanitarias, en el país se forman alrededor de 10 psiquiatras al año, por lo que se estima que en la actualidad existen unos 180 psiquiatras.

Para el 2018, unos 150 psiquiatras estaban nombrados en el Sistema Nacional de Salud pública. El 80 % de estos, distribuidos en 4 provincias del país, el 65% en Santo Domingo, seguido del 7 % en Santiago, 5 % San Cristóbal y, por último, el 4 % en San Francisco de Macorís.

Documentos consultados indican que tres años atrás, había 467 psicólogos nombrados en el Sistema Nacional de Salud pública. El 81 % de estos, distribuidos en 4 provincias del país, el 64 % en Santo Domingo, seguido del 9 % en Santiago, 5% San Cristóbal y por último, un 3 % en La Vega. “Estos datos hacen evidente la concentración de los psicólogos y psiquiatras en el área capitalina.
Algunas provincias del país no disponen de médicos especialistas psiquiatras, como es el caso de Samaná, Pedernales, Jimaní, Bahoruco, Hato Mayor del Rey, Dajabón, Santiago Rodríguez, Independencia, y Jarabacoa, entre otras”, revela el Plan Nacional de Salud Mental República Dominicana 2019-2022.

Al respecto, el director de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, Alejandro Uribe, admite que en el país hay provincias que no cuentan con un solo profesional de la psiquiatría. No obstante, destaca que este déficit de especialistas de esta área de la salud es un fenómeno imperante en América Latina.

Profesionales no son monitoreados

Sobre el particular el connotado psiquiatra César Mella sostiene que el impacto de estos salubristas mentales se aleja de lo que podría llamarse un equipo integral de salud y su actuación no es preventiva, sino que intervienen al paciente por conducto de su familia o por sí mismos.

Agrega que el nivel de capacitación y eficiencia de estos profesionales no es monitoreado, pues, según dice, una vez se alcanza una plaza en el sector público jamás se le da seguimiento a la calidad y competencias de ese recurso humano.

Al evaluar la situación actual de los servicios de salud mental en el país, concluye en que es deficitario, se concentra en las grandes urbes y su impacto en la salud mental no está medido de forma confiable.

Avanzando hacia la transformación

Sin embargo, resalta los avances en la formación de los especialistas de la salud mental. Existen dos escuelas formando psiquiatras, una tiene su sede en el hospital Francisco Moscoso Puello y otra en el hospital Salvador B. Gautier.

“La percepción del psiquiatra como una suerte de loquero ha cambiado. El médico formado en estos tiempos comprende mejor las enfermedades mentales y la gente acude sin vergüenza a consultar con esta especialidad”, sostuvo el galeno.

De igual forma calificó como un importante avance en la salud mental, la transformación del Hospital Psiquiátrico Padre Billini en un Centro de Rehabilitación Psicosocial así como el papel de unidades de atención primaria como Reside (Centro de Rehabilitación Psicosocial de la Nueva Barquita), para cubrir a los sectores de escasos recursos.

¿Qué hace falta para lograr la transformación esperada y sugerida por organismos internacionales en este sentido?, pregunta elCaribe, integralidad, responde el doctor. Es decir, unificar criterios conceptuales en torno a la salud mental.

Al ser abordado sobre cuáles puntos deberían ser modificados en la Ley General de Salud Menta 12-06, cuya modificación está contemplada en el Plan Nacional de Salud Mental 2019-2022, dijo que “lo principal es la creación con presupuesto descentralizado de la Dirección Nacional de Salud Mental “y vencer esa dualidad en donde el SNS es el que nombra y ubica y la división de salud mental de la secretaria (MSP) que es la parte normativa”.

En la actualidad, el Departamento de Salud Mental del SNS realiza un levantamiento de las necesidades existentes y las demandas de los servicios a los fines de presentar un diagnóstico para ir resolviendo problemáticas puntuales.

La Red Nacional Salud Mental

Dicho documento reviste importancia para la implementación de la Red Nacional de Salud Mental, constituida por un departamento de Salud Mental (creado recientemente) y 10 supervisores nacionales. La coordinadora de Salud Mental del SNS, Francis Báez, explica que, según la normativa, por cada 10 mil habitantes debe haber un servicio de salud mental desde primer nivel hasta tercer nivel.

“En un tercer nivel tiene que haber obligatoriamente unidades de intervención en crisis, por lo tanto no nos vamos a quedar con las 15 que hay. Un Centro de tercer nivel debe tener varios psicólogos entrenados en diferentes áreas y por lo menos uno o dos psiquiatras”, sostiene.

Hasta el momento persiste el reto, planteado en el Plan Nacional de Salud Mental de desarrollar un programa de rehabilitación basado en la comunidad.

Persisten brechas en el acceso a medicamentos

Los fármacos para el tratamiento de pacientes psiquiátricos representan una carga económica pesada para muchas familias en la República Dominicana, debido a su alto costo. “Hay un programa llamado de Alto Costo que cubre algunos medicamentos psiquiátricos y Promese vende algunos medicamentos a precios bastante económicos, pero en sentido general, los medicamentos de psiquiatría sus costos son muy elevados, y a la clase media no le va muy bien”, explica el director de Salud Mental. En el análisis de la variable aseguramiento, el reporte de Atenciones a la Salud Mental 2019 indica que los usuarios que demandaron los servicios en el primer nivel tenían protección social en el régimen subsidiado por el orden del 86.4% y demandaron el 88.2% de las atenciones.

Opiniones

No tenemos un libre acceso de calidad, gratuito y asequible por igual en toda la población”
César Mella
Psiquiatra
Actualmente hay una demanda gigante, porque salud mental no es solo esquizofrenia ni bipolaridad”.
Francis Báez
Directora del salud mental del SNS
Se necesita abrir Unidades de Atención en Crisis en hospitales cabeceras de provincias y el nombramiento de psiquiatras” .
Alejandro Uribe
Funcionario de Salud Publica

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