El Aeropuerto Internacional de Las Américas, José Francisco Peña Gómez (AILA), vivió este domingo una de sus jornadas más complicadas de los últimos años tras permanecer casi nueve horas sin servicio eléctrico en gran parte de sus instalaciones.
Según informó el portal especializado Arecoa, la avería se produjo a las 9:18 de la mañana debido a una falla en una seccionadora interna del aeropuerto, sin relación con el sistema eléctrico nacional. Aunque la pista y la torre de control funcionaron con normalidad gracias a sistemas de respaldo, el edificio terminal quedó prácticamente paralizado, afectando áreas clave como chequeo, aduanas y salas de abordaje.
La situación impactó de inmediato a miles de pasajeros, que enfrentaron retrasos prolongados, cancelaciones y la reprogramación de itinerarios. Aerolíneas como Delta, JetBlue, Spirit, United, Copa, Arajet y American Airlines tuvieron que desviar operaciones hacia aeropuertos alternos en Punta Cana y Santiago de los Caballeros. En total, más de 30 vuelos resultaron comprometidos durante la emergencia.
Entre los desvíos más relevantes figuran seis operaciones trasladadas a Punta Cana, incluyendo rutas desde Orlando, Newark, Nueva York JFK, Bogotá y Panamá. Otras tres fueron reubicadas en Santiago, mientras que dos vuelos fueron cancelados definitivamente. La mayoría de las demás operaciones registraron demoras que superaron las dos y hasta tres horas.
El inconveniente generó largas filas en los mostradores de aerolíneas y escenas de frustración entre pasajeros que permanecieron a la espera de información. La concesionaria Aerodom explicó que sus técnicos trabajaron de forma ininterrumpida con apoyo de generadores de emergencia hasta lograr la normalización. A las 2:15 de la tarde se energizó la zona sur del edificio, y a las 6:05 de la tarde toda la terminal quedó restablecida.
Especialistas del sector aéreo consultados en medios locales advirtieron que este tipo de fallas internas evidencian la necesidad de fortalecer planes de contingencia y redundancia energética en los aeropuertos, considerando el impacto directo que tienen sobre el turismo, la conectividad regional y la confianza de los pasajeros.
Con la energía restablecida al 100 % y operaciones en proceso de normalización, las autoridades del AILA aseguraron que durante la noche del domingo y la madrugada del lunes se esperaba un flujo aéreo regular.








