Arteche, reconocida a nivel global por sus equipos y soluciones para el sector energético, y Elewit, la plataforma tecnológica de Redeia, formalizaron una alianza estratégica con la creación de Arin Technologies, una empresa que busca impulsar la digitalización, automatización y virtualización de las infraestructuras eléctricas. La nueva firma tendrá su sede en Bilbao y nace en un momento en que la modernización de las redes es clave para afrontar los retos de la transición energética.
Según publicó Yahoo, la sociedad se constituye con el respaldo mayoritario de Arteche y una participación del 46 % de Elewit. Su equipo inicial estará conformado por especialistas en inteligencia artificial, ciberseguridad, IoT, gestión de datos y software industrial. La intención es combinar la experiencia comercial global de Arteche con la capacidad de innovación tecnológica que aportan Elewit y Redeia.
En palabras de Alexander Artetxe, presidente y CEO de Arteche, Arin Technologies representa “un paso estratégico clave” en la apuesta de la compañía por la automatización y la digitalización de redes eléctricas. Desde Redeia, su presidenta Beatriz Corredor resaltó la importancia de esta colaboración para la innovación en el sector, al tiempo que recordó la histórica relación de Arteche con Red Eléctrica.
El enfoque de Arin estará en el desarrollo de una plataforma de software multiservicio que facilite la virtualización de funciones críticas en subestaciones eléctricas, tales como la gestión inteligente de activos, la monitorización avanzada de redes y la integración de sistemas de inteligencia artificial e IoT. Este tipo de soluciones, basadas en tecnologías de vanguardia como Edge Computing y ciberseguridad avanzada, permitirán mayor interoperabilidad y escalabilidad en el mercado global.
La puesta en marcha de esta empresa se enmarca en la tendencia internacional hacia redes más inteligentes, resilientes y sostenibles. Diversos analistas coinciden en que la digitalización del sector eléctrico no solo optimiza la operación de las infraestructuras, sino que también se convierte en una herramienta imprescindible para acelerar la transición hacia un modelo energético más limpio y eficiente.








