Un ambiente de trabajo marcado por la urgencia de modernizar los controles fronterizos reunió en Santo Domingo a representantes aduaneros de doce territorios caribeños. Durante varios días, los delegados discutieron cómo reforzar sus instituciones y actualizar la preparación técnica del personal que opera en los puntos de entrada de la región, donde el comercio y la seguridad suelen caminar de la mano.
Según Presidencia, el encuentro se desarrolló bajo el paraguas del Comité Ejecutivo y los grupos de trabajo del Consejo del Caribe para la Aplicación de las Leyes Aduaneras (CCALA/CCLEC), un organismo que integra a países y territorios de habla inglesa, francesa y neerlandesa, además de la República Dominicana y Cuba. Este foro ha sido clave para sostener mecanismos conjuntos de vigilancia e intercambio de datos.
El director general de Aduanas, Yayo Sanz Lovatón, resaltó que el país mantiene su respaldo a la ratificación del acuerdo firmado en Cuba en 2019, pieza fundamental para transformar el actual consejo en la Organización de Aduanas del Caribe. La propuesta requiere el voto positivo de al menos diez miembros, una meta que según expresó el funcionario responde al momento crítico que vive el comercio global y al rol estratégico que ocupa el Caribe dentro de esas rutas.
Sanz Lovatón insistió en que la zona se ha convertido en un corredor obligado para mercancías legales e ilícitas, lo que presiona a los Estados a reforzar la cooperación. Esa visión también se reflejó en las mesas de trabajo, donde se revisaron avances de años anteriores y se definieron nuevas prioridades en materia de inteligencia, ciberseguridad y fortalecimiento técnico. Los delegados coincidieron en que compartir información continúa siendo un arma fundamental contra estructuras dedicadas al contrabando y otras redes criminales.
El encuentro estuvo presidido por Roderick Lionel Croes y acompañado por Claude Paul, figuras que han impulsado una agenda de integración más sólida. Para los organizadores, una coordinación estable entre las aduanas no solo mejora la protección fronteriza, sino que ofrece un respiro a las economías insulares, especialmente aquellas altamente dependientes del comercio y del tránsito marítimo.
Delegaciones de Aruba, Antigua y Barbuda, Barbados, Bermuda, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Países Bajos, Haití, Jamaica, Montserrat, Santa Lucía y República Dominicana participaron de manera activa en la jornada. Su presencia confirma la vigencia del CCLEC, entidad creada en los años setenta y formalizada en 1989, que desde su sede en Santa Lucía ha sostenido uno de los espacios de cooperación más duraderos del Caribe.
El Comité Ejecutivo del CCLA/CCLEC también incluye a territorios como Anguilla, Bahamas, Francia, St. Kitts & Nevis y San Vicente, distribución que refleja la diversidad administrativa y jurídica de la región. Aun así, los países convergen en un mismo objetivo: mejorar la capacidad de respuesta frente a amenazas transnacionales que evolucionan con rapidez y que requieren estrategias compartidas.








