La Policía Nacional ha intervenido en la localidad valenciana de Ontinyent tras identificar una serie de agresiones dirigidas a una persona por su identidad de género. Los ataques, que incluyeron humillaciones, amenazas y agresiones físicas, se prolongaron durante varios meses y afectaron distintos ámbitos de la vida de la víctima, desde su centro escolar hasta espacios de ocio.
Según EFE, los investigadores de la Comisaría Local de Ontinyent, en colaboración con la Brigada Provincial de Información de Valencia, trabajaron con el equipo de Extremismo Violento y Odio para identificar a los responsables. Finalmente, fueron detenidos catorce jóvenes, de entre 15 y 20 años, como presuntos autores de delitos de odio, quebrantamiento de condena, lesiones y amenazas.
Los hechos, que comenzaron en junio de 2024, revelan un patrón de acoso sistemático. Las víctimas sufrieron agresiones grupales tanto verbales como físicas, reforzadas con amenazas constantes que buscaban intimidar y degradar. La investigación permitió localizar a todos los implicados; uno de ellos con antecedentes previos fue internado en un centro de menores a solicitud de la Fiscalía de Menores, mientras que el resto quedó en libertad bajo custodia policial.
Este caso pone en evidencia la persistencia de la violencia transfóbica en entornos cotidianos y la necesidad de protocolos de protección más efectivos para jóvenes vulnerables. Expertos en seguridad y derechos humanos destacan que la detección temprana y la intervención de las fuerzas del orden son esenciales para prevenir la escalada de este tipo de delitos.
La actuación de las autoridades en Ontinyent se considera un paso significativo en la lucha contra los delitos de odio en España, subrayando la importancia de la colaboración entre unidades especializadas y cuerpos locales para garantizar la protección de las víctimas y la sanción a los agresores.








