El trazo delicado y preciso de Mariano Fortuny cobra vida en Málaga con una exposición que revela su faceta más íntima. La muestra, compuesta por una treintena de dibujos y bocetos, permite acercarse a un artista que, pese a su corta vida, marcó el rumbo del arte del siglo XIX con su dominio de la luz y la naturaleza.
Tal como informa EFE, las obras proceden del Museo Goya de Castres, en Francia, y destacan la influencia que Fortuny ejerció sobre generaciones posteriores. La exposición ofrece un recorrido por temáticas variadas, desde escenas de guerra hasta retratos de personajes autóctonos, mostrando la versatilidad de un creador que falleció a los 36 años.
Nacido en una familia humilde y huérfano de ambos padres en su adolescencia, Fortuny se trasladó a Barcelona bajo la tutela de su abuelo, donde inició su formación artística. Con solo 20 años, la Diputación le concedió una beca para documentar la guerra en el norte de Marruecos, experiencia que marcaría su obra y su pasión por capturar la luz natural.
La directora artística del Museo Carmen Thyssen, Lourdes Moreno, resalta que «Fortuny ejerció una gran influencia en el siglo XIX y avanzado el XX, dejando una larga estela de seguidores y discípulos». En Marruecos, además de escenas bélicas, su mirada se detuvo en las calles, los personajes y los paisajes, plasmando cada detalle en dibujos que hoy permiten estudiar su proceso creativo.
Joelle Arches, directora del Museo Goya de Castres, subraya la importancia de estas piezas en papel, muchas de ellas preparatorias de obras mayores, que permiten al público adentrarse en los métodos de un artista innovador y poco expuesto en salas debido a la fragilidad de sus trabajos. La colección de Castres, que cuenta con más de noventa obras, se consolidó gracias a la donación de Henriette Fortuny, nuera del pintor, y a adquisiciones posteriores del museo.
Esta exposición no solo ofrece una ventana a la técnica y sensibilidad de Fortuny, sino también un viaje por la luz y el detalle que definieron su corta pero brillante carrera.








