Cuba enfrenta desde este lunes una grave escasez de combustible para la aviación, situación que podría alterar las operaciones de aerolíneas internacionales que conectan la isla con el mundo. Aunque por ahora no se han anunciado cambios inmediatos en rutas, frecuencias u horarios, la alerta genera incertidumbre entre viajeros y compañías.
Según REPORTUR, las aerolíneas afectadas principalmente estadounidenses, españolas, panameñas y mexicanas podrían verse obligadas a ajustar sus itinerarios, como ocurrió en crisis energéticas anteriores, reacomodando escalas en países cercanos como México o República Dominicana para repostar.
Los vuelos internacionales que partan de Cuba abarcan destinos clave como Miami, Tampa y Fort Lauderdale en Estados Unidos; Madrid en España; Ciudad de Panamá; y varias ciudades de México, así como Bogotá, Santo Domingo y Caracas. Los aeropuertos más afectados incluyen el José Martí en La Habana, el Juan Gualberto Gómez de Varadero, el Abel Santamaría en Santa Clara, el Antonio Maceo en Santiago de Cuba y otros nueve aeródromos nacionales.
El desabastecimiento energético coincide con advertencias de varios países sobre los riesgos de viajar a la isla, en medio de apagones frecuentes y la disminución de servicios turísticos y hospitalarios. REPORTUR.mx había señalado previamente que estas limitaciones podrían impactar la experiencia de los visitantes, además de sumarse a tensiones políticas recientes con Estados Unidos respecto a la importación de petróleo.
Para enfrentar la situación, el gobierno cubano lanzó un plan de emergencia que incluye restricciones en la venta de diésel, ajustes en horarios de hospitales y oficinas estatales, y el cierre temporal de algunos hoteles, especialmente de la cadena Gaviota. La estrategia busca minimizar el impacto inmediato y mantener la operatividad de los servicios esenciales mientras se negocia con actores internacionales y hoteleros sobre futuras inversiones y abastecimiento energético.








