La Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos envió recientemente un equipo a Caracas con el objetivo de evaluar la situación de los derechos humanos y avanzar hacia la reanudación de su presencia permanente en el país.
Según reporta EFE, el equipo sostuvo encuentros con autoridades locales, organizaciones de la sociedad civil y familiares de personas aún detenidas, enfatizando que no todos los casos de detención arbitraria han sido resueltos. También hubo reuniones con defensores de derechos humanos liberados recientemente y otras figuras clave del ámbito social.
En febrero de 2024, bajo la presidencia de Nicolás Maduro, Venezuela suspendió las actividades de la oficina de la ONU abierta en 2019, acusando al organismo de actuar en contra del régimen, lo que derivó en la expulsión de trece funcionarios con un plazo de 72 horas para abandonar el país. La actual visita busca retomar un diálogo constructivo y garantizar transparencia en las excarcelaciones pendientes.
El alto comisionado Volker Türk mantuvo recientemente un contacto telefónico con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para ofrecer apoyo en la elaboración de una hoja de ruta que sitúe los derechos humanos en el centro del proceso de reconciliación y diálogo. Rodríguez había solicitado a la ONU supervisar las liberaciones tras denuncias de retrasos y falta de información por parte de familiares y ONG.
Por otro lado, la portavoz de la ONU destacó que el proyecto de Ley de Amnistía aprobado en primera lectura por la Asamblea Nacional representa un avance hacia la cohesión social y la reconciliación nacional. No obstante, advirtió que la ley debe cumplir los estándares internacionales de derechos humanos, incluir a todas las personas detenidas arbitrariamente y formar parte de una estrategia más amplia que contemple reparación, rendición de cuentas y reformas legales.








