El ritmo de creación de nuevas aerolíneas continúa desacelerándose, marcando un cambio claro respecto al boom de lanzamientos que se observó tras la pandemia de 2021. A pesar del dinamismo del sector, la industria muestra señales de consolidación y cautela.
Según el reporte de sostenibilidad y economía publicado por Arecoa, esta desaceleración no refleja una caída en la demanda. El tráfico global de pasajeros creció un 5,3% en RPKs, mientras que el transporte de carga avanzó un 3,4% en CTKs durante 2025, cifras que evidencian un mercado activo y oportunidades latentes para nuevos operadores.
IATA atribuye la moderación en los lanzamientos a varios factores: dificultades económicas y geopolíticas, escasez de aviones y motores, aumento de costos de mantenimiento y repuestos, así como procesos de certificación más complejos e incertidumbre en políticas regulatorias. Todo ello ha limitado la planificación estratégica de las nuevas aerolíneas y ha encarecido la entrada al mercado.
En cuanto al cierre de operaciones, el informe indica que 28 aerolíneas dejaron de operar en 2025, el mismo número que ingresó, lo que sugiere un equilibrio y cierta estabilidad en la industria. De las empresas que cesaron actividades, 21 pertenecían al segmento full-service, 4 eran low-cost y 3 estaban enfocadas en el ocio, reflejando cómo los distintos modelos enfrentan desafíos diversos.
El panorama para 2026 apunta a una consolidación más que a una expansión masiva. Los expertos señalan que la industria busca ahora un crecimiento sostenido y controlado, priorizando la eficiencia y la resiliencia frente a las fluctuaciones del mercado y los retos geopolíticos.








