La investigación sobre la devastadora dana del 29 de octubre de 2024 en Valencia, que dejó 230 víctimas, avanza con nuevas diligencias. La jueza que instruye el caso ha decidido citar a 39 testigos adicionales, entre agentes medioambientales y bomberos forestales, para esclarecer la gestión de la emergencia.
Según EFE, las citaciones incluyen a 10 agentes o guardas fluviales de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), 8 bomberos forestales y 21 agentes de la Conselleria de Medio Ambiente. La magistrada solicitó previamente a cada organismo que identificara al personal que trabajó durante la dana, especificando zonas de vigilancia y responsabilidades en los cauces y barrancos afectados.
Entre los citados se encuentran los bomberos que supervisaron el río Magro, en el puente de Carlet, y el barranco del Poyo, en las áreas de Torrent-Picanya-Paiporta. Por su parte, los agentes de la Conselleria cubrieron los cauces de Chelva, Requena, Llíria y Polinyà de Xúquer/Azira, en localidades como Sot de Chera, Alborache, Chiva, L’Eliana y Quart de Poblet, así como en L’Albufera de Valencia.
Desde diciembre de 2024, la jueza Nuria Ruiz Tobarra ha tomado declaración a más de 400 testigos para analizar cómo el retraso en la alerta a la población pudo contribuir a la pérdida masiva de vidas. En paralelo, ha denegado la inclusión como víctima de un hombre fallecido el 2 de diciembre de 2024 en Paiporta, tras un informe forense que determinó que la causa de su muerte fue una sepsis urinaria asociada a patologías crónicas, sin relación directa con la dana.
Estas nuevas diligencias buscan reconstruir con detalle la actuación de los cuerpos de emergencias y medioambientales, mientras se mantiene la investigación sobre la cadena de decisiones que antecedió a la tragedia, un paso clave para comprender los fallos en la gestión de riesgos climáticos extremos en la provincia de Valencia.








