El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, protagonizado por Bad Bunny, se consolidó como uno de los shows más vistos en la historia del evento, captando la atención de un promedio de 128,2 millones de espectadores en Estados Unidos. La combinación de su energía en el escenario y la relevancia global del artista puertorriqueño lo posiciona como un referente indiscutible en la música contemporánea.
Según datos de EFE, recopilados a través de Nielsen, la presentación no solo alcanzó cifras históricas de audiencia televisiva, sino que también generó un impacto masivo en redes sociales, convirtiéndose en tendencia mundial en plataformas como Twitter, Instagram y TikTok durante y después del evento.
Con 128,2 millones de espectadores, Bad Bunny se ubica como el cuarto show de medio tiempo más visto, solo superado por Kendrick Lamar (133,5 millones en la edición anterior), Michael Jackson (133,4 millones en 1993) y Usher (129,3 millones en 2024). La cifra además supera el promedio general de este año, que alcanzó los 124,9 millones, y confirma la capacidad del artista para atraer audiencias masivas.
El Super Bowl LX, celebrado el pasado domingo y ganado por los Seattle Seahawks tras vencer 29-13 a los New England Patriots, se mantuvo como el segundo más visto en la historia de Estados Unidos, pese a una leve caída frente al récord de 127,7 millones de la edición anterior. El pico de audiencia se produjo durante el segundo cuarto, con 137,8 millones de televidentes sintonizando NBC, cifra que constituye un récord absoluto.
El evento también marcó récords en transmisiones en español, con Telemundo reportando un promedio de 3,3 millones de espectadores, lo que evidencia el creciente alcance global del Super Bowl y la relevancia de la música latina en grandes escenarios deportivos. Se espera que la audiencia mundial completa del medio tiempo sea publicada a principios de la próxima semana, lo que permitirá dimensionar aún más el impacto del espectáculo.








