El debate sobre la existencia de vida extraterrestre en Estados Unidos volvió a encenderse tras los recientes comentarios del expresidente Barack Obama, quien afirmó que los extraterrestres «son reales», aunque aclaró que él no los ha visto personalmente.
Como señala EFE, estas declaraciones provocaron la reacción inmediata del actual presidente, Donald Trump, quien durante un viaje a Georgia afirmó a los periodistas que Obama habría revelado información clasificada, calificando la situación como un «grave error». Trump añadió que él mismo desconoce si los extraterrestres existen o no.
En la entrevista concedida al pódcast del periodista Brian Tyler Cohen, Obama respondió a preguntas rápidas sobre fenómenos extraterrestres, asegurando que no existen instalaciones subterráneas secretas para ocultarlos, a menos que se trate de una conspiración de proporciones excepcionales. Asimismo, en redes sociales, el exmandatario enfatizó que no había evidencia de contacto con vida extraterrestre durante su administración, aunque reconoció la probabilidad de su existencia considerando la inmensidad del universo.
El debate también remite a hechos históricos en 2013, la CIA desclasificó documentos sobre la existencia de la base militar Área 51, creada en la década de 1950 por orden del presidente Dwight Eisenhower para pruebas del avión espía U-2, un símbolo de la vigilancia aérea de alta altitud en plena Guerra Fría.
El intercambio de opiniones entre Trump y Obama refleja no solo la fascinación estadounidense por los fenómenos extraterrestres, sino también cómo cualquier comentario de exfuncionarios de alto rango puede generar polémica inmediata y cuestionamientos sobre seguridad nacional.








