España ha registrado 41 casos de lactantes que presentaron vómitos y diarrea tras consumir fórmulas infantiles retiradas por posible contaminación con la toxina cereulida, producida por la bacteria Bacillus cereus. Aunque trece de estos bebés requirieron hospitalización, todos ya han sido dados de alta, incluyendo uno que llegó a cuidados intensivos por complicaciones respiratorias.
Según EFE, los casos se distribuyen en diez comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Murcia, La Rioja y la Comunidad Valenciana. La media de edad de los afectados es de cuatro meses y, además de los 41 confirmados, se han notificado otros diez casos con síntomas compatibles, aunque en nueve no se pudo identificar el lote de fórmula consumido.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha coordinado la retirada de estos productos en sucesivas alertas desde el 12 de diciembre hasta el 17 de febrero, siguiendo los mecanismos europeos de intercambio rápido de información. Estas alertas abarcan varios países y buscan prevenir riesgos ante la detección de la toxina en las fórmulas infantiles.
El brote vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la vigilancia en la producción de alimentos para bebés y la necesidad de que los padres estén atentos a las alertas oficiales. Las autoridades sanitarias insisten en que, pese a la alarma generada, la mayoría de los casos evolucionó favorablemente y se mantiene la recomendación de seguir estrictamente las indicaciones sobre los productos retirados.








