La Major League Soccer (MLS) arranca este fin de semana con un inicio que marca el final de su calendario en año natural, mientras los equipos se preparan para un curso atípico que incluirá un parón de dos meses durante el Mundial de Norteamérica.
De acuerdo con el reporte de EFE, el Inter Miami se perfila como el principal favorito para revalidar su título, con Lionel Messi como eje del equipo. La franquicia de Florida estrenará además su estadio propio, el ‘Miami Freedom Park’, y mantendrá en sus filas a figuras clave como Luis Suárez, Rodrigo de Paul y Tadeo Allende, pese a la ausencia de Jordi Alba y Sergio Busquets.
El calendario 2026 será la última temporada anual completa antes de que la MLS se alinee con las ligas europeas en 2027, ajustando su inicio a febrero y su cierre a mayo, con miras a coincidir con las ventanas de fichajes y los parones de selecciones. Entre las grandes ciudades, Los Ángeles y Nueva York concentran la atención del público: Los Angeles FC y LA Galaxy buscarán imponer su dominio en el Oeste, mientras que NYCFC y NY Red Bulls luchan por acercarse al nivel de Miami en el Este.
La liga contará además con refuerzos internacionales de renombre. James Rodríguez se incorpora a Minnesota United, Thomas Muller liderará a Vancouver Whitecaps durante su primera temporada completa, y otros nombres destacados incluyen a Héctor Herrera, Hirving Lozano, Timo Werner, Wilfried Zaha y André Gomes. Todos ellos aportarán calidad y expectativa en una MLS que busca consolidar su atractivo global.
El calendario vivirá una pausa significativa entre el 25 de mayo y el 16 de julio por el Mundial 2026, que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México. Jugadores como Messi, de Paul, James Rodríguez y Son liderarán a sus selecciones, mientras que veteranos como Muller y Lloris ya no participarán con sus equipos nacionales. Esta interrupción añade un elemento estratégico para los clubes, que deberán gestionar plantillas y ritmo competitivo de cara a la segunda mitad de la temporada.
La temporada 2026 promete un equilibrio entre la llegada de nuevas figuras, el brillo de los consagrados y el atractivo de un calendario que transita hacia la sincronización con Europa, consolidando a la MLS como un torneo en expansión y con ambiciones internacionales.








