El mercado inmobiliario español cerró 2025 con un crecimiento del 5 % en la compraventa de viviendas, alcanzando un total de 752.098 operaciones, la cifra más alta desde 2007, en plena burbuja inmobiliaria. Este repunte consolida dos años consecutivos de avances sostenidos, tras la caída cercana al 11 % que se registró en 2023 debido al encarecimiento de la financiación por la subida de los tipos de interés.
Según EFE, las viviendas de régimen libre lideraron el aumento, con la vivienda usada registrando un alza del 5,3 % hasta 667.959 transacciones, mientras que la vivienda nueva creció un 2,1 %, sumando 62.758 unidades. Por su parte, las viviendas protegidas también avanzaron un 6,2 %, con 21.381 operaciones en todo el año.
El incremento de las compraventas fue más intenso al inicio de 2025, con un primer trimestre que registró un salto del 14,7 %, pero se moderó progresivamente hasta cerrar el último trimestre con apenas un 0,57 % de crecimiento, reflejo de la persistente escasez de oferta frente a una demanda en aumento. Esta situación ha mantenido la presión al alza sobre los precios, afectando especialmente a los jóvenes y a quienes cuentan con menos recursos.
En el cuarto trimestre, se alcanzaron 200.441 operaciones, el nivel más alto en 18 años, destacando 174.971 compraventas de vivienda usada y 19.213 de obra nueva. Las viviendas protegidas sumaron 6.257 operaciones, un 34,7 % más que en el trimestre anterior, cifra récord desde finales de 2022.
A nivel regional, Andalucía lideró el crecimiento con un 7 % de aumento, Cataluña registró un 8 % y la Comunidad Valenciana un 1,4 %. Por el contrario, la Comunidad de Madrid experimentó una caída del 4,6 %, hasta 84.015 operaciones. A pesar de estos avances, las cifras de 2025 siguen estando un 21 % por debajo de los máximos del «boom» inmobiliario de 2006, cuando se registraron 955.186 transacciones.
El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana subraya que estos datos reflejan la recuperación sostenida del sector tras la crisis de la última década, pero también advierte que la falta de oferta continúa siendo el principal desafío para garantizar el acceso a la vivienda en todo el país.








