Azua inicia una nueva etapa en su sistema penitenciario con la construcción de un moderno centro de corrección y rehabilitación, que promete transformar la experiencia de los internos mediante programas de formación, trabajo y reinserción social. La infraestructura está diseñada para brindar dignidad y seguridad, marcando un cambio respecto a los modelos carcelarios tradicionales.
Tal como informa deultimominuto, el proyecto abarca 19,742.33 metros cuadrados y tendrá capacidad para 600 internos. Las autoridades destacan que esta obra refleja el compromiso del Gobierno del presidente Luis Abinader con la modernización del sistema penitenciario dominicano, priorizando la rehabilitación integral sobre el castigo exclusivo.
El complejo contará con talleres productivos, áreas agrícolas, granjas de conejos y gallinas, caniles para entrenamiento de perros y canchas deportivas, fomentando habilidades técnicas y actividades recreativas. En su componente educativo, el Edificio Eco 1 incluirá aulas, biblioteca, comedor multiusos, celdas de observación y celdas conyugales, junto a espacios administrativos y de atención a los internos.
En materia de seguridad, el centro dispondrá de seis torres de vigilancia, garita de control y edificios de alojamiento para seguridad media. Asimismo, la infraestructura logística contempla planta eléctrica, cisterna, casetas de gas, zona de aduana, depósito de basura y 96 estacionamientos distribuidos para diversas funciones, garantizando una operación eficiente del recinto.
Durante el acto de inicio de la obra, el ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Víctor -Ito- Bisonó, resaltó que este proyecto materializa la visión de un sistema penitenciario moderno, centrado en la formación y la reinserción social, mientras que el director general de Servicios Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana, destacó la solidez del proyecto en términos de planificación, recursos y compromiso institucional.
La construcción del Centro de Corrección y Rehabilitación de Azua representa un paso decisivo hacia un modelo penitenciario más humano y funcional, con la esperanza de ofrecer a los internos nuevas oportunidades de desarrollo personal y social.








