Con un operativo integral, el gobierno dominicano comenzó los trabajos de recuperación y acondicionamiento del río Haina, enfocados en restaurar su equilibrio ecológico y reducir los riesgos ambientales que afectan a las comunidades aledañas. La intervención se centra en el tramo comprendido entre La Lechería y el batey Palavé, zonas históricamente afectadas por la degradación del cauce.
El proyecto, ejecutado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, se implementa bajo la Resolución No. 002-2026, que declaró de urgencia ambiental la recuperación de esta área. La iniciativa cuenta con la coordinación del Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa) y el respaldo logístico y de vigilancia del Ministerio de Defensa, incluyendo al Ejército de la República Dominicana y la Fuerza Aérea.
Estudios técnicos señalan que el deterioro del río Haina se debe a décadas de explotación ilegal de agregados, deforestación y abandono progresivo de su cuenca, alteraciones que han afectado la dinámica natural del río y aumentado la vulnerabilidad de las comunidades frente a inundaciones y otros riesgos ambientales. Para contrarrestar estos efectos, el operativo incluye limpieza del cauce, extracción de sedimentos acumulados, readecuación hidráulica y acondicionamiento de las riberas, con el objetivo de restablecer el flujo natural y la funcionalidad ecológica del afluente.
Durante la intervención, el director del Senpa, general de brigada Ángel Alfredo Camacho, explicó que se han identificado cinco puntos críticos donde la extracción ilegal de agregados ha sido recurrente. En estas áreas se establecerán puestos de vigilancia, patrullajes y posiciones móviles para prevenir nuevas prácticas ilegales y asegurar el éxito de la recuperación.
La primera fase del proyecto se concentra en los sectores La Lechería y Palavé, resultado de una planificación interinstitucional iniciada el año pasado para abordar de manera integral la situación del río. Las acciones emprendidas reflejan la política de tolerancia cero frente a actividades ilegales que afectan los recursos naturales y consolidan la recuperación del control estatal sobre este importante afluente.
Este operativo marca un avance significativo en la protección de los recursos hídricos del país, promoviendo la restauración ambiental y garantizando un entorno más seguro para las comunidades que dependen del río Haina.








