Jerusalén. Al menos 95 palestinos perdieron la vida entre el viernes y la madrugada del sábado a causa de los ataques del Ejército israelí en diferentes puntos de la Franja de Gaza, según el balance actualizado de las autoridades sanitarias del enclave. La cifra eleva a más de 62,600 los fallecidos desde que estalló la guerra en octubre de 2023.
De acuerdo con datos divulgados por la agencia EFE, el Ministerio de Sanidad gazatí informó que el viernes llegaron a los hospitales 61 muertos y más de 300 heridos. A estos se sumaron 34 víctimas adicionales registradas en las primeras horas del sábado.
Uno de los ataques más mortales ocurrió en la ciudad de Asdaa, en Jan Yunis, donde un bombardeo alcanzó un campamento improvisado y dejó 17 fallecidos, incluidos seis niños, entre ellos un bebé de seis meses y los hermanos Awad y Abdullah Fujo, de 13 y 10 años.
En la ciudad de Gaza, otro ataque sobre una vivienda en el barrio de al Sabra acabó con la vida de nueve personas. La ofensiva se mantiene especialmente intensa en zonas periféricas como Zeitún, donde se han demolido decenas de edificios en los últimos días.
La crisis humanitaria también se agrava en torno a los puntos de distribución de ayuda. En las últimas horas, 16 gazatíes murieron mientras intentaban recibir comida de la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF) o esperando la llegada de camiones de la ONU, cuya entrada al enclave sigue siendo limitada por parte de Israel. Cerca del puesto militar de Zikim, en el norte, otras seis personas fallecieron en circunstancias similares.
La guerra ha dejado a nueve de cada diez habitantes de Gaza en situación de desplazamiento forzoso. Hospitales, escuelas y viviendas han quedado destruidos, y la población se encuentra hacinada en apenas un 14 % del territorio. Organismos internacionales han advertido que la falta de acceso seguro a la ayuda humanitaria amenaza con profundizar aún más la emergencia en el enclave palestino.








