El presidente Luis Abinader partió este lunes hacia Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas, con la misión de volver a colocar el tema haitiano en el centro del debate internacional. Su discurso ante el pleno está pautado para el miércoles, día en que también regresará al país.
De acuerdo con la agenda oficial, el mandatario sostendrá encuentros bilaterales con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el rey Abdalá II de Jordania y el director ejecutivo de la FAO, Qu Dongyu. En estas reuniones se abordarán asuntos relacionados con la seguridad, la cooperación internacional y la crisis prolongada en Haití.
La conversación con el funcionario estadounidense se enmarca en lo que Abinader definió como la “nueva visión” de la administración de Donald Trump respecto a la violencia y el colapso institucional que sufre Haití a causa de las bandas armadas. Para la República Dominicana, reiteró, la situación haitiana constituye un eje fundamental de su política exterior.
La preocupación dominicana no se limita al Ejecutivo. Este lunes, el canciller Roberto Álvarez intervino en un encuentro en la ONU con el subsecretario de Estado Christopher Landau y el presidente de Kenia, William Ruto, cuyo país lidera la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en Haití. Álvarez urgió al Consejo de Seguridad a aprobar una nueva misión que permita contener la ola de violencia.
Las cifras dan cuenta de la magnitud del problema: solo en el segundo trimestre de este año, 1,520 personas fueron asesinadas y otras 609 resultaron heridas en Haití, principalmente en Puerto Príncipe, según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en el país (BINUH).
Con este escenario, el Gobierno dominicano busca que la comunidad internacional asuma un mayor compromiso frente a la crisis haitiana, planteando que la estabilidad de la isla no puede depender únicamente de los esfuerzos de un país vecino.







