Cinco puntos clave de París fueron objeto este viernes de amenazas de bomba, lo que obligó a evacuar algunos de ellos como medida preventiva y a reforzar la vigilancia en la ciudad.
Como señala EFE, los lugares afectados incluyen la torre Montparnasse y la universidad Sciences Po, que sí fueron evacuados y registrados, mientras que otros sitios como la torre Eiffel y la estación de tren de Montparnasse permanecieron abiertos, sin necesidad de procedimientos adicionales. La sala de conciertos Bataclan, por su parte, no se vio afectada al encontrarse cerrada.
Las autoridades policiales indicaron que los registros realizados en los espacios evacuados no detectaron ningún artefacto explosivo ni elemento sospechoso, y se mantienen en alerta por posibles reportes adicionales. Este tipo de situaciones recuerda la importancia de la coordinación entre cuerpos de seguridad y administración de espacios públicos en la capital francesa.
Aunque la alerta generó tensión entre residentes y turistas, la operación se desarrolló con normalidad y sin incidentes, permitiendo que la actividad urbana retomara su curso habitual. Expertos en seguridad señalan que la rapidez en la comunicación y la evacuación preventiva son clave para minimizar riesgos y proteger a la población.
La ciudad de París continúa reforzando sus protocolos de seguridad tras varios episodios recientes, subrayando la vigilancia constante en zonas turísticas y académicas, así como la preparación de los equipos de emergencia ante cualquier eventualidad.








