La fuerza impredecible de la nieve volvió a golpear en los Alpes suizos. Un tren regional se salió de las vías la mañana del lunes en el cantón de Valais, luego de que una avalancha bloqueara el trayecto apenas segundos después de abandonar un túnel de montaña. El incidente dejó al menos cinco personas heridas y reavivó la preocupación por las condiciones climáticas extremas en esa zona del país.
Según informó la agencia EFE, el convoy un RegioExpress operado por BLS AG transportaba a 29 pasajeros entre Goppenstein y Hohtenn cuando ocurrió el descarrilamiento, alrededor de las 7:00 de la mañana, en medio de intensas nevadas que mantenían en alerta a las autoridades locales.
Uno de los heridos fue trasladado al hospital en Sion, mientras que los otros cuatro recibieron atención médica en el lugar y no requirieron hospitalización. El resto de los pasajeros continuó el trayecto en autobús, una solución habitual en el sistema ferroviario suizo cuando las condiciones obligan a interrumpir la operación.
La empresa ferroviaria nacional CFF confirmó la suspensión temporal de la línea hasta al menos las 16:00 hora local, mientras equipos de emergencia, bomberos y personal técnico trabajaban para asegurar la zona y evaluar los daños en la infraestructura.
El Ministerio Público abrió una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del accidente. Aunque Suiza posee uno de los sistemas ferroviarios más seguros y puntuales de Europa, la geografía alpina impone retos permanentes. En el área afectada se había declarado riesgo de avalanchas nivel cuatro en una escala de cinco, una advertencia que implica alta probabilidad de desprendimientos espontáneos de nieve.
Valais, ubicado en el curso alto del río Ródano, es conocido por sus estaciones de esquí y su atractivo turístico invernal. Esa misma región fue escenario de otra tragedia reciente en la estación de Crans-Montana, donde un incendio en un bar durante la pasada Nochevieja dejó decenas de víctimas, un hecho que todavía pesa en la memoria colectiva local.
Los expertos en gestión de riesgos naturales advierten que el aumento de fenómenos meteorológicos extremos obliga a reforzar protocolos en infraestructuras de montaña. En países alpinos como Suiza, Austria o Italia, el monitoreo constante de nieve acumulada y la instalación de barreras antiavalanchas forman parte de la estrategia preventiva, aunque no siempre logran neutralizar eventos repentinos.
El descarrilamiento de este lunes no dejó víctimas mortales, pero sí evidencia la vulnerabilidad de las rutas que atraviesan paisajes tan espectaculares como implacables. La combinación de turismo invernal, transporte ferroviario y condiciones climáticas severas seguirá siendo un desafío que exige vigilancia permanente y capacidad de respuesta inmediata.








