Cada año, la majestuosidad de las ballenas jorobadas atrae a miles de visitantes a la Bahía de Samaná, consolidando a la región como un punto obligado para el turismo de naturaleza en el Caribe. Con cifras que oscilan entre 60 y 70 mil turistas, este fenómeno natural no solo inspira admiración, sino que también abre oportunidades para un crecimiento turístico planificado y respetuoso con el medio ambiente.
Tal como informa Arecoa, expertos del sector hotelero destacan que Samaná ofrece un valor diferencial único: desde Los Haitises hasta Cayo Levantado, pasando por playas emblemáticas como Rincón, El Valle, Cosón y Las Terrenas. La presencia anual de las ballenas actúa como un imán que invita a los turistas a explorar la riqueza integral del destino, más allá de sus costas.
La región no solo se fortalece por su naturaleza; también por iniciativas culturales y de entretenimiento, como el concierto “Al Ritmo de la Bahía”, que busca fusionar música, cultura y promoción del turismo local. Asimismo, grupos hoteleros con presencia histórica en la península, como Bahía Príncipe y Cayo Levantado Resort, impulsan proyectos de impacto social y ambiental a través de la Fundación Eco Bahía, fomentando un modelo de turismo responsable.
El Clúster Turístico de Samaná subraya que muchas de las imágenes que representan internacionalmente a la República Dominicana provienen de esta provincia, consolidando su posición como destino estratégico y de alto valor para el turismo sostenible, donde naturaleza, cultura y desarrollo local se entrelazan de manera armoniosa.








