Bad Bunny marcó un antes y un después en la música en español al alzarse con el Grammy a álbum del año, el galardón más prestigioso de la ceremonia, en su 68ª edición. Su trabajo rompe barreras y demuestra que la música latina tiene un lugar central en escenarios globales.
Según EFE, ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’ se convirtió en el primer álbum íntegramente en español en conquistar esta categoría, superando a favoritos como ‘Mayhem’ de Lady Gaga y ‘Swag’ de Justin Bieber. Además, el puertorriqueño sumó otros tres premios a su trayectoria mejor álbum de música urbana y mejor interpretación de música global por ‘EoO’, consolidando su influencia mundial.
El artista no dudó en aprovechar su momento en el escenario para un mensaje político contundente «Antes de dar gracias a Dios, voy a decir fuera ICE». Este pronunciamiento se dio a pocos días de su esperado medio tiempo en el Super Bowl, uno de los eventos deportivos más vistos de Estados Unidos, que ha sido objeto de críticas políticas en diversas ocasiones.
Aunque Bad Bunny brilló, el más premiado de la noche fue Kendrick Lamar, quien con cinco galardones superó a Jay-Z como el rapero con más Grammy en la historia, alcanzando un total de 27. Lamar se llevó grabación del año por ‘Luther’, colaboración con SZA, y recibió el premio de manos de Cher, quien confundió el nombre de la canción con el del cantante Luther Vandross, provocando risas y aplausos en la audiencia.
La velada también tuvo momentos de sorpresa Billie Eilish ganó canción del año por ‘WILDFLOWER’, mientras Lady Gaga amplió su legado con los premios a mejor álbum pop vocal por ‘Mayhem’ y mejor grabación de música dance por ‘Abracadabra’.
Este Grammy 2026 destacó por su tono crítico y reivindicativo. Artistas de primer nivel aprovecharon la plataforma para denunciar las políticas migratorias de Estados Unidos, especialmente las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), reflejando un compromiso colectivo de la industria musical con causas sociales y políticas.
Con un evento cargado de emoción, premios históricos y mensajes contundentes, la 68ª edición de los Grammy deja claro que la música no solo celebra el talento, sino que también tiene el poder de influir y cuestionar la realidad social contemporánea.








