El incendio forestal que desde este fin de semana afecta la zona de Aljezur, en el sur de Portugal, comienza a ceder terreno. Las autoridades reportaron que ya se ha dominado cerca del 70 % de las llamas, aunque todavía preocupa un frente activo de ocho kilómetros. El siniestro ha dejado al menos nueve personas con heridas leves, entre ellas seis bomberos y tres civiles.
Según informó la agencia EFE, la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) mantiene desplegados más de 500 efectivos, apoyados por 185 vehículos y una decena de medios aéreos, en un esfuerzo continuo por contener los focos más persistentes. Pese a los avances, las brigadas trabajan con cautela para evitar reactivaciones en una zona de difícil acceso.
El fuego ha impactado directamente la Mata Nacional de Barão de São João, un espacio natural protegido que constituye un importante pulmón verde del Algarve. Durante la jornada anterior, varias familias fueron evacuadas de sus viviendas en Aljezur y Lagos como medida preventiva; tras pasar la noche en refugios habilitados, ya han regresado a sus hogares.
Los incendios forestales en Portugal suelen intensificarse en los meses de verano y principios de otoño, cuando la sequía y los fuertes vientos crean condiciones críticas. El Gobierno luso mantiene en alerta a las autoridades locales, conscientes de que el Algarve es una región clave tanto por su biodiversidad como por su atractivo turístico.
Especialistas señalan que la recurrencia de estos siniestros plantea un reto para la gestión del territorio y la preservación de las áreas naturales. Además del despliegue inmediato para apagar las llamas, la situación reabre el debate sobre la necesidad de reforzar la prevención mediante planes de reforestación y sistemas de detección temprana.








