California inauguró este viernes un innovador Centro de Aprendizaje en San Quintín, marcando un giro histórico en la rehabilitación carcelaria del estado. La iniciativa busca reemplazar la visión punitiva tradicional con un enfoque educativo y tecnológico que promueva la reinserción social.
Tal como informa EFE, el proyecto forma parte de una serie de reformas impulsadas por el gobernador Gavin Newsom, cuyo objetivo es convertir San Quintín, la prisión más antigua de California, en un referente nacional de rehabilitación penitenciaria. La remodelación abarca 7.500 metros cuadrados y conecta tres edificios que ahora albergan un centro de tecnología y medios, un espacio educativo y un área comunitaria para la fuerza laboral.
Durante la inauguración, Newsom destacó que el proyecto demuestra cómo la rehabilitación y la seguridad pública pueden avanzar de la mano. “La esperanza es una herramienta poderosa para lograr comunidades más seguras”, afirmó el gobernador. La obra, que tuvo un costo de 239 millones de dólares y tardó 18 meses en completarse, incluye aulas con vista a la Bahía de San Francisco, cafetería, estudios de grabación y espacios de lectura, permitiendo que los internos experimenten un contacto visual con el entorno que por años solo podían escuchar.
Desde 2019, California mantiene suspendidas las ejecuciones, y Newsom inició en 2022 la reubicación de los reos del corredor de la muerte de San Quintín hacia otras prisiones, integrándolos con la población general. Según la Gobernación, esta estrategia ha contribuido a una disminución de aproximadamente 12 % en crímenes violentos en las grandes ciudades del estado para 2025, con una caída del 29 % en robos y del 12 % en homicidios, al tiempo que fortalece la rendición de cuentas mediante programas de rehabilitación efectivos.
El centro no solo apunta a la reducción de la reincidencia, sino también a ofrecer un modelo en el que las víctimas y sobrevivientes de delitos perciben un equilibrio entre justicia y recuperación social. La preferencia de estos grupos por sentencias que combinan responsabilidad y programas preventivos resalta un cambio cultural en la forma de abordar el sistema penitenciario californiano.








