El historial de búsquedas de inteligencia artificial de una joven surcoreana ha puesto a la luz detalles escalofriantes sobre la muerte de dos hombres en el distrito de Gangbuk, Seúl. Lo que parecía un caso de intoxicación accidental se ha transformado en una investigación por homicidio, dejando perpleja a la comunidad.
De acuerdo con el reporte de EFE, los análisis del teléfono de la sospechosa, una mujer de 21 años identificada como Kim, revelaron que consultó repetidamente a ChatGPT sobre los riesgos de combinar pastillas para dormir con alcohol antes de cometer los presuntos crímenes. Estos hallazgos han llevado a la policía a considerar que los hechos fueron premeditados, elevando la imputación de “muerte por lesiones” a “homicidio”.
Los incidentes ocurrieron entre diciembre y febrero del año pasado, cuando Kim intoxicó a tres hombres veinteañeros en moteles del distrito, causando la muerte de dos el 28 de enero y el 9 de febrero. Según los investigadores, tras el primer incidente, la joven duplicó la dosis administrada a las siguientes víctimas, ignorando las advertencias del chatbot sobre el peligro mortal de la combinación.
El hallazgo del historial de búsqueda en ChatGPT representa un precedente significativo: la evidencia digital está siendo utilizada para establecer la intención en crímenes graves. La policía ya ha enviado a la fiscalía un informe completo que incluye evaluaciones psicológicas de la sospechosa, que ayudarán a definir los términos de la acusación y fortalecer la imputación de homicidio con premeditación.
Este caso abre un debate sobre los límites de la inteligencia artificial y su relación con la conducta humana, así como la forma en que la evidencia digital puede transformar investigaciones criminales en la era tecnológica.








