El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl protagonizado por Bad Bunny desató una ola de críticas entre varios congresistas republicanos de Estados Unidos, quienes cuestionaron el contenido del show y solicitaron acciones legales contra los responsables de la transmisión.
Según EFE, legisladores como Randy Fine calificaron la actuación como “ilegal” por incluir lenguaje que consideran ofensivo y escenas de carácter sexual explícito, y pidieron a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) imponer sanciones económicas e incluso revisar las licencias de transmisión de la NFL, NBC y el propio artista. Fine compartió en sus redes sociales traducciones al inglés de algunas letras de las canciones, señalando palabras que, en televisión abierta, serían consideradas inapropiadas.
A la crítica se sumó Andy Ogles, congresista por Tennessee, quien envió una carta al Comité de Energía y Comercio solicitando una investigación formal sobre el evento. En su misiva, Ogles argumentó que la música “glorifica la sodomía y otras innombrables depravaciones” y que el show expuso a los niños a escenas de contenido sexual explícito. Mark Alford, representante de Misuri, también confirmó que el grupo de republicanos está revisando los contenidos del espectáculo a nivel congresual.
Estas declaraciones recuerdan controversias pasadas en el Super Bowl, como el incidente del pezón de Janet Jackson en 2004. El expresidente Donald Trump también se pronunció sobre la presentación, calificándola de “una de las peores de la historia” y una “afrenta a la grandeza” de Estados Unidos. Brendan Carr, presidente de la FCC, ha señalado en ocasiones anteriores la necesidad de supervisar y regular contenidos televisivos, manteniendo un enfoque crítico sobre transmisiones que podrían infringir normas de decoro público.
El debate generado por la actuación de Bad Bunny refleja las tensiones actuales en torno al contenido cultural transmitido en medios masivos y el choque entre expresiones artísticas modernas y normas conservadoras de transmisión en televisión abierta.








