Estados Unidos anunció el cierre temporal de sus embajadas en Arabia Saudí y Kuwait ante la escalada de ataques con drones y misiles vinculados a Irán, generando alerta entre sus ciudadanos en la región. La medida incluye la suspensión de todas las citas consulares y la recomendación de permanecer en casa mientras se evalúa la seguridad de las instalaciones diplomáticas.
Tal como informa EFE, la embajada estadounidense en Riad sufrió el lunes un ataque con dos drones que provocó un pequeño incendio y daños materiales menores, sin víctimas. En paralelo, la misión en Kuwait permanecerá cerrada de forma indefinida debido a las tensiones persistentes, siguiendo las recomendaciones de las autoridades de Washington sobre los riesgos en la zona.
La decisión se da en el contexto de una operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel que resultó en la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, y cientos de bajas adicionales. Desde entonces, Irán ha respondido con ataques selectivos contra bases y aliados estadounidenses en Oriente Medio, elevando la alarma en países como Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos.
El Departamento de Estado ha instado a los ciudadanos estadounidenses a evitar viajes no esenciales y a abandonar temporalmente 14 países de la región por riesgos graves para su seguridad. Analistas internacionales advierten que la tensión podría prolongarse, afectando no solo la diplomacia, sino también la estabilidad económica y energética del Golfo Pérsico, dado su papel central en la producción petrolera mundial.
El cierre de estas embajadas refleja un endurecimiento de la postura estadounidense ante la escalada militar en Oriente Medio y subraya la prioridad de proteger a su personal y ciudadanos, mientras se monitorean las reacciones de Teherán y sus aliados regionales.








