El pasado fin de semana, el Museo Reina Sofía vivió un incidente que ha encendido el debate sobre la libertad religiosa y la tolerancia en espacios culturales. Tres turistas israelíes fueron retiradas de las instalaciones mientras portaban una bandera de Israel y un collar con la estrella de David, provocando reacciones encontradas entre otros visitantes y el personal de seguridad.
Tal como informa EFE, el museo ha iniciado una investigación interna independiente para esclarecer los hechos. La institución subraya su compromiso con la igualdad, la libertad religiosa y la prevención de cualquier discriminación, destacando la importancia histórica de los artistas y mecenas judíos en la conformación de su colección.
El suceso provocó la intervención de la encargada de negocios de la embajada de Israel en España, Dana Erlich, quien denunció en redes sociales que la expulsión fue injustificada y afirmó: «Mi bandera no es una provocación». Las turistas, descritas como de avanzada edad, fueron acompañadas por una visitante española que registró el momento en vídeo.
La organización Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (AOM) anunció que emprenderá acciones legales contra el museo, denunciando discriminación y posible promoción de odio. AOM cuestiona también la política institucional del museo, señalando la exhibición en 2024 de la bandera palestina en su fachada dentro de un ciclo de solidaridad con Palestina, interpretada por algunos críticos como una consigna contra Israel.
El Museo Reina Sofía reafirma que no descansará hasta esclarecer lo ocurrido y continúa su labor educativa y cultural con especial atención a la prevención del antisemitismo y la promoción de la convivencia en un entorno de respeto y diversidad.








