Los países del G7 se mantienen alerta ante la inestabilidad del mercado petrolero y aseguran que intervendrán de manera inmediata si la situación lo requiere. La reciente escalada en la región del estrecho de Ormuz, tras los bombardeos a Irán, ha encendido las alarmas sobre posibles aumentos abruptos en los precios del crudo.
Según EFE, el ministro francés de Economía, Roland Lescure, informó que hoy se celebrará una reunión de los miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para recopilar datos precisos que guíen las decisiones de los gobiernos. “Seguimos la situación de los mercados muy de cerca y estamos listos a reaccionar en todo momento”, señaló Lescure tras la reunión extraordinaria de ministros de Energía del G7.
La coordinación internacional será clave para evitar un alza descontrolada en los precios del petróleo. Lescure indicó que, una vez conocidos los datos, evaluarán las diferentes opciones disponibles, incluyendo la posible liberación de reservas estratégicas de crudo. No ofreció detalles sobre el momento exacto ni el alcance de la intervención, limitándose a afirmar que los países están en condiciones de actuar “en el momento necesario”.
La tensión actual se vincula principalmente a las amenazas de Irán sobre el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, todos los países del G7 coinciden en la necesidad de estabilizar el mercado mientras se busca normalizar el tránsito de los buques en la zona. Estados Unidos y las demás naciones integrantes participan activamente en estas discusiones, subrayando la urgencia de una respuesta coordinada.
La reunión, celebrada de manera híbrida en París al margen de la Cumbre Mundial de Energía Nuclear, refuerza la idea de que la cooperación multilateral es crucial para contener la volatilidad del crudo y garantizar la seguridad energética global. Los próximos días serán determinantes para conocer qué medidas adoptarán los países del G7 y cómo impactarán en los mercados internacionales.








