El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) compró un antiguo almacén en el condado de Orange, Nueva York, que será transformado en un centro de detención para inmigrantes. La instalación, ubicada en el valle del Hudson, se estima que podrá albergar hasta 1.500 personas.
Según EFE, este inmueble pertenecía a Pep Boys y operaba como centro de distribución de repuestos hasta su cierre en 2024. La adquisición forma parte del plan del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de ampliar su red de centros de detención en varios estados, incluida Nueva York.
El proyecto ha generado oposición unánime a nivel local. La junta municipal de Chester rechazó la iniciativa y legisladores bipartidistas enviaron cartas al DHS expresando su preocupación por la seguridad de inmigrantes y trabajadores. El senador estatal demócrata James Skoufis advirtió que, aunque apoya la deportación de delincuentes indocumentados, estas instalaciones podrían generar caos en la comunidad.
Organizaciones de defensa de inmigrantes también han reaccionado. La Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC) calificó la medida como parte de una agenda de deportación masiva y exhortó a los legisladores estatales a respaldar la iniciativa ‘Nueva York para Todos’, que busca limitar la colaboración de agencias estatales y locales con autoridades federales de inmigración.
El debate en torno al centro refleja la tensión entre la expansión de políticas federales de inmigración y la resistencia local, un tema que continuará marcando la agenda política del estado y del valle del Hudson en los próximos meses.








