El esperado Super Bowl LX, que se celebrará este domingo en el estadio de Santa Clara, se desarrollará sin la presencia de operativos de control migratorio de ICE, según ha sido confirmado por las autoridades locales y el comité organizador del evento. Esta noticia alivió la preocupación de residentes y defensores de los derechos de los inmigrantes en la zona de la Bahía.
De acuerdo con EFE, el comité organizador informó a funcionarios de Santa Clara, San Francisco y San José que “no hay operaciones de control de inmigración de ICE planificadas en relación con el Super Bowl LX”. Sin embargo, se desplegarán agentes federales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para garantizar la seguridad de los asistentes, siguiendo protocolos similares a los de años anteriores.
El tema migratorio había generado tensiones tras declaraciones de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que indicaba la posibilidad de controles de ICE durante el evento. Activistas locales habían advertido sobre posibles redadas en los alrededores del Levi’s Stadium, sede del enfrentamiento entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots.
El encuentro deportivo también se ha visto influido por la presencia mediática del cantante puertorriqueño Bad Bunny, encargado del show del medio tiempo. Este domingo, el artista hizo historia en los Grammy al ganar el premio a Álbum del Año con su producción completamente en español, ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’, aprovechando la plataforma para expresar críticas a los operativos migratorios de ICE, reforzando el debate público sobre el tema.
Se esperaba que el expresidente Donald Trump asistiera al partido, como lo hizo el año pasado en Nueva Orleans, pero decidió no viajar, citando la distancia y su desacuerdo con la selección de artistas para el espectáculo musical.
El Super Bowl LX se perfila así como un evento deportivo que, más allá de los touchdowns y jugadas memorables, refleja la confluencia de deporte, política y cultura popular en Estados Unidos.








