Inditex cerró su ejercicio fiscal de 2025 con un beneficio neto de 6.220 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 6 % respecto al año anterior y marca el cuarto año consecutivo de resultados récord para la multinacional española. Las ventas alcanzaron 39.864 millones, la cifra más alta en la historia del grupo, aunque el ritmo de crecimiento muestra cierta desaceleración frente a ejercicios previos.
Según datos difundidos por EFE, la compañía sigue expandiendo su presencia global, con 5.460 tiendas al cierre de 2025 y operaciones en 41 mercados. El comercio online representó un incremento del 4,8 %, llegando a los 10.656 millones de euros. Zara continúa siendo la principal fuente de ingresos con 28.051 millones, seguida de Bershka (3.286 millones) y Stradivarius (3.002 millones). El margen bruto se situó en 23.222 millones, equivalente al 58,3 % de las ventas, mientras que los gastos operativos aumentaron solo un 2,8 %, mostrando un control riguroso de los costes.
Para 2026, Inditex proyecta inversiones de 2.300 millones centradas en optimizar sus espacios comerciales, integrar tecnologías y reforzar sus plataformas online. Entre los planes de expansión destacan la apertura de la primera tienda de Zara en Curaçao, nuevas tiendas de Bershka en Brasil y EE. UU., y la llegada de Massimo Dutti a Dinamarca y Noruega. Además, Lefties y Zara Home abrirán en Reino Unido, Francia e Irlanda, respectivamente. La empresa mantiene sus expectativas de crecimiento en Estados Unidos, donde prevé alcanzar 110 tiendas.
Amancio Ortega, mayor accionista del grupo con el 59,29 % de las acciones, percibirá 3.234 millones de euros en dividendos de 2025. Su hija Sandra Ortega recibirá 275,45 millones, mientras que Marta Ortega y el consejero delegado Óscar García percibirán 7.242 euros y 207.075 euros, respectivamente.
La compañía también ha tenido que afrontar cierres temporales en algunas tiendas del Oriente Próximo debido a la situación regional, aunque la mayoría ya operan con normalidad. El grupo, que monitorea de cerca la región, ha reiterado su compromiso con los equipos locales y franquiciados, asegurando la continuidad de sus operaciones.
Con estas cifras, Inditex consolida su posición como líder del sector textil a nivel global, demostrando capacidad de adaptación a cambios del mercado y reforzando su estrategia de expansión internacional.








