La figura empresarial de Jakkaphong “Anne” Jakrajutatip volvió a colocarse en el centro del debate público tras la orden de arresto emitida en su contra. Su ausencia en la audiencia donde debía conocerse una sentencia penal abrió un nuevo capítulo legal que complica aún más su ya turbulento escenario financiero.
Según Telemundo Nueva Inglaterra, la también copropietaria de la franquicia Miss Universo enfrenta un proceso por presunto fraude vinculado con la venta de bonos corporativos de JKN Global Group, la empresa que ella misma levantó durante la última década. La disputa legal surge luego de que un inversionista denunciara haber sido inducido a comprar bonos basados en información financiera incompleta o poco transparente.
Los documentos judiciales detallan que el inversionista Raweewat Maschamadol adquirió bonos por unos 30 millones de baht —unos 880 mil dólares— entre 2022 y 2023. En ese tiempo, JKN lidiaba con una marcada falta de liquidez, una realidad que, según la acusación, no fue comunicada con precisión. El caso pone sobre la mesa un patrón que analistas financieros en Bangkok han venido advirtiendo: varias compañías del sector mediático tailandés se han visto forzadas a enfrentar deudas crecientes tras la caída en ingresos publicitarios y la reestructuración del mercado digital.
Mientras tanto, la orden de arresto coloca presión adicional sobre Jakrajutatip, una figura que ha construido una imagen pública fuerte en torno al empoderamiento y la visibilidad trans en Asia. Su ascenso empresarial y su adquisición de la marca Miss Universo en 2022 habían sido vistos como un hito regional, aunque la compra también generó fuertes compromisos financieros que hoy podrían estar pasándole factura.
Expertos consultados por medios locales señalan que, si la corte determina que hubo intención de ocultar información clave, el caso podría derivar en prohibiciones comerciales, multas significativas e incluso responsabilidad penal más severa. Por ahora, el tribunal mantiene la orden activa hasta que Jakrajutatip se presente a la audiencia correspondiente y el proceso pueda continuar sin interrupciones.
El futuro legal de la empresaria sigue abierto, pero la falta de comparecencia ante la corte sugiere que el conflicto podría escalar antes de encontrar un punto de estabilidad.








