El presidente Luis Abinader volvió a colocar la seguridad nacional en el centro del discurso público al encabezar la salutación solemne de oficiales con 20, 25, 30 y 35 años de servicio ininterrumpido. En un acto cargado de simbolismo, el mandatario resaltó el compromiso de los hombres y mujeres uniformados y afirmó que el país se ha consolidado como un referente regional de paz y estabilidad.
Durante su intervención, el jefe de Estado sostuvo que la República Dominicana se mantiene como “faro de paz, tranquilidad y estabilidad” en medio de un contexto internacional complejo. Atribuyó ese posicionamiento al trabajo coordinado de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana y la Policía Nacional, instituciones que según expresó han fortalecido su capacidad operativa y su presencia territorial desde 2020.
Abinader hizo énfasis en que la estabilidad dominicana contrasta con las tensiones que atraviesan varios países de América Latina y el Caribe, especialmente por los efectos del crimen transnacional y la migración irregular. En ese contexto, destacó el manejo de la seguridad fronteriza y mencionó la valoración realizada por el dirigente chileno José Antonio Kast tras su visita al país, quien observó los controles implementados y la construcción de la verja perimetral como parte de la estrategia de soberanía.
Más allá de la retórica, el discurso presidencial apuntó a un proceso de modernización institucional. El mandatario aseguró que su gestión ha invertido en infraestructura, equipos y capacitación especializada, con el objetivo de profesionalizar aún más a los cuerpos castrenses y policiales. En los últimos años, el Gobierno ha destinado partidas significativas al sector defensa dentro del Presupuesto General del Estado, una tendencia que responde al desafío de fortalecer la vigilancia fronteriza, la inteligencia estratégica y la capacidad de respuesta ante emergencias.
El acto también sirvió para reconocer trayectorias que superan dos y tres décadas de servicio continuo. En nombre de las promociones presentes, el mayor general Rafael Vásquez Espínola, del Ejército de República Dominicana, subrayó que cada aniversario representa disciplina, lealtad constitucional y compromiso con la patria. Recordó que la seguridad del Estado no descansa únicamente en armamentos o tecnología, sino en la ética, la formación y la cohesión institucional.
Esa visión coincide con los debates actuales sobre reforma policial y fortalecimiento militar en la región. Organismos internacionales como la ONU y la OEA han insistido en que la profesionalización y la transparencia son claves para consolidar democracias sólidas. En el caso dominicano, la administración Abinader ha impulsado procesos de transformación interna en la Policía y ha promovido mayores estándares de control y supervisión.
Las promociones homenajeadas identificadas con nombres históricos como José Pierret Thomas, Juan Alejandro Cambiaso, Máximo Gómez o Gaspar Polanco simbolizan una continuidad institucional que conecta generaciones de oficiales. Tras las salutaciones, representantes de cada cohorte entregaron presentes al presidente, en un gesto que reflejó la cercanía entre el poder civil y los mandos militares.
El mensaje final del mandatario giró en torno al orgullo y la responsabilidad compartida. Sostuvo que la paz no es un logro automático, sino una construcción diaria que exige sacrificio y firmeza. En tiempos donde la seguridad se ha convertido en preocupación central para los ciudadanos, el Gobierno apuesta a mostrar resultados y a reforzar la imagen de un país que, pese a los desafíos externos, mantiene estabilidad política y control territorial.
La escena dejó una señal clara la seguridad sigue siendo pilar estratégico de la actual administración y carta de presentación ante la comunidad internacional.








