A partir de este martes, los amantes de los animales en São Paulo podrán compartir el último adiós con sus mascotas: perros, gatos y otras especies podrán ser enterradas junto a sus dueños. La medida reconoce la estrecha relación emocional que une a humanos y animales de compañía, ampliando las posibilidades de despedida en el estado más rico de Brasil.
Como informa EFE, la iniciativa se concretó tras la sanción de la llamada ‘Ley Bob Coveiro’ por el gobernador Tarcísio de Freitas. El proyecto se inspiró en un caso singular de Taboão da Serra, donde un perro que vivió diez años junto a su tutora pudo ser sepultado con ella gracias a una autorización especial de las autoridades locales.
Según la normativa, cada municipio será responsable de establecer las reglas para la sepultura de mascotas, mientras que los costos correrán por cuenta de las familias propietarias del nicho, panteón o sepultura. En los cementerios privados, también se permitirá la definición de normas propias, siempre dentro del marco legal vigente.
Brasil ocupa el cuarto lugar mundial en población de mascotas, con aproximadamente 141,6 millones de animales en un país de 213 millones de habitantes. De estos, 55,1 millones son perros, 24,7 millones gatos, 19,4 millones peces y 40 millones aves, según la Asociación Brasileña de Empresas del Sector de Animales de Compañía (Abempet).
La industria de las mascotas es un motor económico significativo: en 2024 generó unos 75.400 millones de reales (cerca de 14.500 millones de dólares), un aumento cercano al 10 % respecto al año anterior, y emplea a alrededor de dos millones de personas en todo Brasil. Esta ley refleja no solo un cambio cultural en el vínculo con los animales, sino también la relevancia social y económica de las mascotas en el país.








