La estadounidense Mikaela Shiffrin se impuso con autoridad en el eslalon de la Copa del Mundo de esquí alpino celebrado este domingo en la estación sueca de Åre, confirmando su dominio absoluto en la disciplina. Con esta victoria, refuerza su estatus como una de las figuras más consistentes de la historia del esquí.
Tal como informa EFE, Shiffrin, de 31 años, ya había asegurado matemáticamente su noveno Globo de Cristal en la disciplina y sumó ahora su triunfo número 109 en competiciones de la regularidad, de los cuales 72 corresponden a eslalon, estableciendo un nuevo récord histórico personal. La esquiadora completó los dos recorridos en 1:43,35, apenas 94 centésimas por delante de la alemana Emma Aicher, su principal rival en la lucha por la sexta gran Bola de Cristal.
La suiza Wendy Holdener cerró el podio, a un segundo exacto de Shiffrin, destacando la superioridad técnica y la consistencia de la estadounidense en este tramo final de la temporada. La actuación de Shiffrin no solo reafirma su capacidad competitiva, sino que también marca un hito que la consolida como referencia ineludible del esquí alpino contemporáneo.
Con el invierno europeo acercándose a su cierre, la victoria en Åre refuerza la ventaja de Shiffrin de cara a los últimos eventos de la Copa del Mundo, manteniendo viva la expectativa sobre si podrá ampliar aún más sus récords históricos y seguir ampliando su legado en el deporte.








