La reciente muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha encendido las alarmas sobre el futuro de la mayor organización criminal de México. Especialistas anticipan que su desaparición podría derivar en un repliegue estratégico o, en el peor escenario, en una lucha interna por el poder que sacuda la seguridad del país.
Según EFE, tras la operación militar que terminó con la vida de El Mencho, analistas como Andrés Sumano, del Colegio de la Frontera Norte, señalan que el CJNG enfrenta dos caminos: una sucesión pacífica mediante negociación interna o un conflicto abierto entre facciones que dispute el liderazgo. En paralelo, el consultor de seguridad David Saucedo advierte que incluso un aparente periodo de calma podría ser solo un preludio a enfrentamientos tanto internos como contra otros cárteles.
La influencia del CJNG sigue siendo abrumadora: con presencia en aproximadamente dos terceras partes del territorio mexicano y una fuerza estimada de 50.000 hombres armados, su capacidad operativa permanece intacta. Saucedo subraya que, lejos de disminuir, los envíos de fentanilo hacia Estados Unidos podrían aumentar en respuesta a la inestabilidad interna, reflejando la resiliencia de la organización ante golpes estratégicos.
El proceso de sucesión parece estar en manos de una dirigencia colegiada formada por cuatro líderes regionales. Entre ellos, Audias Flores Silva, alias El Jardinero, considerado la mano derecha de El Mencho, emerge como posible sucesor. Las autoridades mexicanas, incluidas las declaraciones recientes del secretario de Seguridad Omar García Harfuch, ya los tienen identificados y bajo investigación, aunque sin mayores detalles divulgados.
Los expertos coinciden en que, pese a la muerte de su máximo líder, el CJNG mantiene una posición dominante en el narcotráfico nacional e internacional. Cualquier transición interna tendrá repercusiones significativas en la seguridad de México, aunque es probable que el grupo busque mantener un equilibrio temporal antes de enfrentar posibles enfrentamientos entre sus propias facciones.








