Al menos 53 migrantes, incluidos dos bebés, han perdido la vida o permanecen desaparecidos tras el hundimiento de una embarcación frente a las costas de Libia, en un nuevo episodio de la peligrosa travesía hacia Europa que sigue cobrando vidas en el Mediterráneo.
Como informa EFE, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) indicó que el barco volcó el pasado viernes al norte de Zuwara, y únicamente dos mujeres nigerianas fueron rescatadas por operaciones de salvamento locales. La tragedia eleva a 484 las víctimas registradas en lo que va de 2026, aunque se sospecha que decenas más han perecido en naufragios no reportados, impulsados por las tormentas y la explotación de migrantes por redes criminales.
De acuerdo con los testimonios de las supervivientes, la embarcación partió de Al-Zawiya la noche del 5 de febrero y volcó aproximadamente seis horas después. La OIM subraya que incidentes como este reflejan los riesgos extremos que enfrentan quienes intentan cruzar el Mediterráneo central, donde más de 1.300 personas desaparecieron durante 2025, según el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la organización.
La entidad internacional insiste en la necesidad de fortalecer la cooperación global, ofreciendo rutas de migración seguras y respuestas centradas en la protección de los migrantes, mientras se combate de manera efectiva a las redes de tráfico que se aprovechan de su vulnerabilidad.
Cada nueva tragedia recuerda la urgencia de políticas coordinadas que puedan reducir la pérdida de vidas y garantizar condiciones más seguras para quienes buscan un futuro fuera de África del Norte.








