Más de mil extranjeros en situación irregular fueron detenidos ayer en un operativo coordinado en 17 provincias de la República Dominicana, una de las acciones de control migratorio más extensas del año.
Según reportes oficiales, la Dirección General de Migración (DGM) lideró la intervención, registrando 728 detenciones propias, mientras que 326 personas fueron entregadas por el Ejército de República Dominicana (ERD), el Cesfront y la Policía Nacional. Estas cifras reflejan un esfuerzo conjunto para garantizar la seguridad y el cumplimiento de la ley en todo el territorio nacional.
Las mayores incidencias se concentraron en el Gran Santo Domingo, con 117 personas retenidas en sectores como Los Alcarrizos, El Almirante, Cristo Rey y Villa Mella. En La Vega, los operativos alcanzaron 102 detenidos, extendiéndose a zonas de la provincia Espaillat. En la región Este, se intervinieron múltiples sectores turísticos y residenciales de Higüey, Bávaro, Verón y Bayahíbe, mientras que en la Línea Noroeste las acciones se ejecutaron en Santiago de la Cruz, Capotillo, Los Michel, Mao y municipios de Valverde y Santiago Rodríguez.
El sur del país también fue escenario de operativos en Pedernales, Guayabal, La Descubierta, Barahona y Los Pilones, Azua, mostrando un despliegue amplio y coordinado. Además, 875 extranjeros fueron deportados mediante los puntos fronterizos, principalmente en Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales, siguiendo estrictamente los protocolos legales establecidos por la DGM para garantizar el control migratorio.
Estos operativos reflejan un enfoque estratégico que combina seguridad nacional, control fronterizo y cooperación interinstitucional, reforzando la capacidad del país para gestionar la migración irregular mientras se protegen las comunidades locales.








